jueves, 13 de marzo de 2014

Ciudadano Messi


Barcelona 2-1 Manchester City (Copa de Europa, vuelta de octavos de final).

Sólo a un inconsciente o a un hijo de puta puede ocurrírsele dar al aficionado gato por liebre e intentar cambiar a Messi por Neymar. El argentino resolvió la eliminatoria ante un conjunto que si bien es de lo mejorcito del continente, también aparenta más de lo que es. El desmadre táctico de dos conjuntos con precarias defensas nos brindó un partido atípico para una noche europea en el que los citizens, como el resto de equipos, se sometieron a la iniciativa de un Barcelona en declive físico y técnico. Dispares lecturas que, pese al pase sin complicaciones evidencia cada vez más las aristas de un equipo que necesita más que un lifting. El Barcelona presenta hoy día una plantilla repleta de vacas sagradas como Xavi, Cesc o Piqué que no dan más de sí y un cuerpo técnico incapaz con métodos de trabajo paleolíticos alejados de la hiperprofesionalizada élite deportiva. Comparar al argentino con cualquier jugador de la historia viene siendo injusto pero ha sido la misma junta la que se ha empeñado en filtrar un posible cambio de cromos en el liderazgo del vestuario. Que Neymar tiene 21 años no disculpa partidos infumables como el de ayer a los que como seguidores del argentino ya vimos cómo en un Messi de 18 años teníamos entre manos algo distinto y sobrenatural. Sólo el tiempo ordenará este rompecabezas. A corto plazo, el Barcelona sólo puede ser favorito en un hipotético choque ante Olympiakos y un Dortmund repleto de bajas; si bién cuenta con la idiosincrasia que le ha permitido ser referencia mundial y todos los equipos (salvo el Bayern) van a someterse a su juego. A largo plazo, el aficionado es el que tiene el poder de llevarse por delante a una junta que, viendo sus movimientos, no está claro todavía si son unos incompetentes o unos hijos de mala madre.


“Ahora le toca al fútbol respetarle a él. Un jugador como Messi es el tesoro más valioso que puede encontrarse (…). El fútbol se encuentra ante una obligación imperativa: proteger a Messi, proteger a un genio.” Santiago Segurola, 23 de febrero de 2006.


Mucho se la está jugando está junta, que es lo más alejado que cualquier directiva pueda estar del fútbol. 

XI: Valdés; Alves, Piqué, Mascherano, Alba; Busquets, Xavi, Cesc, Iniesta; Neymar, Messi.
Goles: Messi, Alves. 

lunes, 3 de marzo de 2014

El Atleti contra el mundo


Atlético 2-2 Madrid (Liga, 26)

A Diego Pablo le va la marcha y por eso tenía que luchar contra todos. No le bastó a Diego Pablo con las televisiones, la prensa, el establishment, la liga, la federación, los niños de Tebas y los de Sánchez Arminio y las mocitas madrileñas. Diego Pablo tenía que dejarse meter un gol en contra en el minuto uno y lo hizo. Lo hizo para demostrarles a todos que el Atleti va pisando fuerte y que lo del rodillo es una mentira más grande que la décima y que jugaban en casa y en casa de uno no se viene a tocar las narices porque sales escaldao. Y demostrar que hablan y hablan pero aquí el que juega al fútbol es el pobre. Y que el Calderón ni se sabe cuándo dejó un hueco en una esquina para helar a los rivales con las humedades del Manzanares, que los suyos se calientan solos. Diego Pablo sabía que entre tanto nerviosismo e ilusiones perdidas iba a haber un tío, sólo uno, que mantuviese la calma. Y acertó. Que el Madrid es un club de pisapiedras dónde cuando hemos visto que se la pega, se la vuelven a pegar. Y ayer Arda Turan, que es una suerte de Iniesta pero de Estambul –o sea, con carisma y con cojones-, giró como giró Xavi en el quinto sopapo el día del 2-6 y se la regaló a Koke para igualar el partido. A partir de ahí el desdibujado Madrid era un juguete en manos de un Atlético que era una máquina de provocar penaltis, pero la Federación es una máquina de sólo pitárselos al Madrid, pero bueno Diego Pablo lo sabía y Diego Pablo tiró de pizarra y al portero del Madrid que sea, porque los dos son igual de malos, le iba a clavar un gol en el descuento por toda la escuadra para que cuarentamil gargantas cantasen Luis Aragones y la gente se volviese loca y los del rodillo se fueran acojonados al vestuario porque se sabían abandonados y de ahí ningún establishment les iba a sacar vivos si no quería el Mono burgos y además nadie se iba a ir a por el bocadillo, se iban a quedar insultando al Real Madrid hasta que alguno de ellos se mease encima. Y siguió el fútbol, siguió el fútbol porque Diego Pablo quiso y siguieron cayendo penales que no pitó nadie y ahí el Mono Burgos decidió que ya era hora de dejar de ser entrañable y que en su casa no se reían de ellos y se iba a comer al árbitro y por ende a la federación entera. El Mono burgos se quería comer a más de media España madridista pero Diego Pablo, que es un tío temperamental pero ante todo con cabeza, lo frenó porque sabe que este Madrid es una patata y que la única manera de que no ganen la liga es que el Atletico siga peleando y descuartizando al árbitro le iban a meter una sanción ejemplar de esas que no meten a Canelita Ramos ni a caníbal Pepe porque la Federación y el Comité son como son. Pero bueno Diego Pablo también sabía que tenía fisuras y al final la cabra tira al monte y las espinilleras de Escriva de Balaguer tenían que darle vida a un Madrid muerto y se la dio. A partir de ahí Diego Pablo tenía un equipo desfondado y sin fondo de armario pero no iba a dejar, no…por ahí no pasaba, que el Madrid saliese de allí con tres puntos y al final no sé si provocaron otro penal de los diecisiete que no le pitaron pero no les metieron gol y el Madrid salió vivo de un Calderón que seguía gritando y sigue peleando por la Liga. Despúes pasó poca cosa, algunos incluso se fueron abrazados y el idiota del entrenador del Madrid, que es un tío que perdió una final de Champions ante el camarero de Benítez ganando 3-0 al descanso, dijo que el Atleti era un club violento o no sé qué barbaridad y ya ves tú. Que le faltó decir que el Madrid es un equipo club de campo que va repartiendo rositas y camelias y bién saben los sinvergüenzas que se pueden llevar algún título porque el Barcelona y el Atleti sin intensidad se pueden pegar cuatro tiros en el pie antes que acabe la liga y que ya ganaron una final de copa machete en mano y puede volver a pasar. El árbitro incluso reflejó en el acta que no hubo incidencias y claro que no las hubo porque Xabi Alonso salió otra vez con su historial de tarjetas limpio después de arrancar tropecientos tobillos y esto ya es un clamor. Pero vaya que no juegan un pimiento y que el rodillo post-navideño ha sacado un milagroso punto de 9 ante Atleti y Barsa y saben que como no juegan a nada Guardiolen les puede joder el orto bién jodido en Champions y ellos no quieren eso, por eso dicen tonterías como que el Atleti es un equipo guarro. Y yo lo que sé es que Diego Pablo está peleando una Liga con una plantilla en la que cualquier otro entrenador estaría ya despedido en navidades y que sí, que son unos pupas, pero que a cojones no les gana nadie y el Madrid a fútbol tampoco, y menos en su casa. Y Simeone se va a ir sólo si hace falta a por la Liga, y a ver quién le frena. 

lunes, 24 de febrero de 2014

Pelotudo eres tú


Real Sociedad 3-1 Barcelona (Liga, 25)

Martino apuntilló el esperpento del sábado con una expulsión tras llamarle pelotudo a no sé quién. Tras una discutible victoria en Manchester, donde el demérito de Pellegrini regaló la eliminatoria a un soso Barcelona, decidió que Anotea era el escenario perfecto para rotar a medio equipo. Un equipo perdido y a la deriva donde, medio año después de la llegada del rosarino nadie sabe a qué juega, no sabe leer los partidos y no busca soluciones en cuanto se le complica uno. Tras un año acobardado a la hora de sentar a las vacas sagradas, la eufória tras la victoria en Europa le condujo a un acto tan imprudente como temerario. La guinda del pastel, no rotar al único jugador que se lo merecía: Piqué. El protegido de la prensa y la directiva, con un poder político y extradeportivo enorme que Guardiola anticipó y atajó en su momento relegándole a la suplencia, cuajó un partido lamentable de los que nos tiene acostumbrados. Los mamporreros de la prensa, con “el pelícano” a la cabeza (el más ruín, despreciable y servil amigo del establishment actual), apuntan a Song, Montoya y otros objetivos más débiles y vulnerables que el central mientras que medios más imparciales lo señalan como el peor jugador (patético, para ser exactos). Un jugador excesivamente protegido que cada vez que el equipo falla, no duda en plantarse ante los micrófonos loando cantos de autocrítica y exigiendo soluciones (paradójicamente, la decisión más importante es buscar un jugador fiable en su puesto, y no se ha hecho) con tal de empatizar con el barcelonista de a pie cuando él es el que no predica con el ejemplo. Amén de prodigarse en entrevistas cuando sabe que su rendimiento baja considerablemente, una doble moral que empieza a cansar al aficionado pero no importuna a la corrupta directiva. Suerte que la próxima semana no estarán ni el pelotudo ni el entrevistas jotdaun para que el Barcelona se centre e intente hacer lo que mejor sabe, jugar al fútbol. 

XI: Valdés; Montoya (Alexis 73’), Piqué, Bartra, Adriano; Busquets, Song, Iniesta (Fabregas 60); Pedro, Messi, Neymar.
Goles: Messi. 

miércoles, 19 de febrero de 2014

Tomando Inglaterra


Manchester City 0-2 Barcelona (Copa de Europa, ida de Octavos de Final)

El oficio del Barcelona pudo con los petrodólares del City. El cerril planteamiento de Pellegrini, que decepcionó a los pocos acólitos que le bancaban, no aguantó el saber hacer de un buen Barsa que, si bien no encuentra su mejor versión, es el único equipo top europeo (Madrid, City, Bayern, Atleti y Juve) que no ha fallado en ninguna gran cita de la temporada. Y eso es mucho decir.

En la primera, el Barsa tocó bién, rápido y preciso; rompió líneas en la media pero se quedó sin chispa arriba. A los de Martino se les apagaban las luces en la frontal como viene siendo lógico cuando actúa el chileno maravilla. El City, paciente, planteó un encuentro al contragolpe donde en un par de jugadas por alto pudo hacer mucho daño; pero siempre topó con Valdés y una buena actuación de unos defensas que, pese a no estar en su mejor momento, no han fallado en ningún partido importante. En la segunda Lionel rompió a correr y, en una barrida de Demichelis reventó el partido con la expulsión del central citizen. Los mancunians, lejos de amedrentarse, atrincheraron al Barcelona durante unos minutos hasta la salida de Neymar. El brasileño jugó con sus compañeros y se movió entre líneas, en las antípodas del chileno incapaz. En una combinación con Alves sentenciaron la eliminatoria y Messi se fue a casa abrazado con Touré.

Las declaraciones del africano alabando al rival chocaron con las de un Pellegrini enfurruñado y quejoso al que de su estancia en Inglaterra está tomando de Mourinho todas las ponzoñas y triquiñuelas en vez de contagiarse de su mentalidad ganadora (esperpéntica la imagen de los cortadores de césped tras el partido después de vender la imagen del buen juego y el nuevo Barcelona). Pellegrini ha mutado en un adicto al fracaso y, como bien dice Mourinho, en un auténtico perdedor junto a Wenger. Invertir la lluvia de millones y confianza en su proyecto en el fichaje de un Demichelis que ya le costó en Málaga el pase a una semifinal que tenía más que amarrada es la última boutade de un entrenador abocado al derrotismo y las lamentaciones. Una costumbre muy madridista que, desde los mitines revolucionarios de Eliansito, “el niño balsero”, es lo más tremendo que se ha visto en mucho tiempo.

XI: Valdés; Alves, Piqué, Mascherano, Alba; Busquets, Xavi, Iniesta, Fabregas (Roberto 86’); Alexis (Neymar 73’), Messi, Iniesta.
Goles: Messi (penal), Alves. 

domingo, 2 de febrero de 2014

Qatarlonia era esto


Barcelona 2-3 Valencia (Liga, 21)

Sorpresa para algunos en el Estadi. En lo que parecía una plácida tarde de sábado, un paupérrimo Valencia inmerso en una salvaje crisis institucional y deportiva le pintó la cara al poco lustroso líder en su propio campo. El juego del Barsa fue un homotético reflejo de todo lo que es o rodea al club. Un quiero y no puedo donde, como es lógico cuando las cosas se hacen mal, se descubren todas las costuras. Unos descosidos que algunos llevan un tiempo sufriendo pero que los resultadistas, ahora sin argumentos, han intentado tapar mirando para otro lado. 

Deportivamente: una inexistente defensa, unos laterales de limitado IQ y nula capacidad defensiva, un pivote fuera de forma desde navidades y un interior fundido. Desde ahí se parapeta el equipo. Luego se arma el ataque en torno al pésimo hacer de un entrenador que no atina en la forma de encajar a Cesc (el jugador con más criterio y rapidez de ejecución) con un Messi gris en el día de ayer, y unos extremos en una línea decadente. Ese es el “Barsa aspirante a todo”. Las terribles sensaciones que deja una defensa que pide a gritos una renovación que nunca llega no son peores que los secretos ocultos de un centro del campo inexistente. Con un mundo entre líneas y un ataque sin chispa. El culmen de la catástrofe: un gol de cabeza de un jugador de 1'63 metros de altura y el tanto sin oposición de un tal Paco Alcácer, delantero desconocido de cuyo nombre imaginamos a algún secundario de una película de berlanga o alguien que conduce un tractor. A todo esto, con el fichaje más caro de la historia en la grada (junto al padre que debe ser el cuarto o quinto más caro de la historia del club) por el desatino de su entrenador.

Institucionalmente, el desastre es mayúsculo: la falta de exigencia que se respira en el club desde la marcha de Guardiola y el mal hacer de una directiva van progresivamente enterrando el proyecto de Laporta-Cruyff. La mala renovación de la plantilla (prometida a gritos tras la debacle de Munich) focalizada en el fichaje de Neymar (cuando existían posibilidades tangibles, eficaces, más urgentes y económicas que el desembolso por el brasileño) impide la progresión deportiva del equipo. La última, la venta del club a los cataríes y la necesidad imperiosa de gastar 600 millones de euros en el nuevo campo nuevo. Calculando una inflación de media del 30% del presupuesto en este tipo de proyectos faraónicos, a los actuales directivos les gotea el colmillo con la lluvia de comisiones que pueden volar sobre sus cabezas. Más allá de la necesidad o no de ampliar un campo nunca lleno.

Tiempo de inexistente reflexión. Con un poco de perspectiva, la derrota de ayer no es ni de lejos lo peor que le pasa al club. Mientras jugadores saciados de títulos y con las piernas cargadas de partidos no claudican, la dirección técnica no da respuestas ni tiene capacidad para sentar a los acomodados y dar verdaderas oportunidades a los que mejor en forma están y la corrupta directiva está empeñada en acabar con el modelo, beneficiar a rivales directos por cuestiones personales y apartar a los símbolos del club (Cruyff, Abidal y Guardiola). El propio Pep trazó la linea a seguir: ir partido a partido y rodear a Messi de los compañeros idóneos. Ninguna se ha seguido. Por lo tanto, o se convocan elecciones, toma el poder el soci y acaba presidiendo el club una junta cruyffista o esto, que han tenido tiempo para demostrarlo y no lo han hecho, no tiene solución. Y la culpa es de quién es.


PD Mención de honor para otras dos noticias del día de ayer. Por un lado, la consecución de la Copa de África de Naciones por la Libia de Clemente -el míster lo ha vuelto a hacer-. Por otro, el triste fallecimiento de Luis Aragonés. Ambos abanderados de los valores que no tiene este Barcelona. 

XI: Valdés; Alves, Piqué, Mascherano, Alba; Busquets, Xavi (Iniesta), Cesc (Tello); Alexis, Messi, Pedro.
Goles: Alexis (7), Parejo (44), Piatti (48), Messi (p. 54), Alcácer (59).

jueves, 23 de enero de 2014

Messi, Joe Montana y héroes de andar por casa


Levante 1-4 Barcelona (Copa, ida de cuartos de final)
Ayer lo volvió a hacer. Enjaulado por las líneas enemigas y la incompetencia de sus propios compañeros, Pedro y Alves mediante, la primera parte fue un tormento dónde vimos –otra vez- cuán profundo puede ser la debacle barcelonista del equipo de Martino. En la segunda parte, Messi retrasó su posición y, a modo de quarterback, se hinchó a dar asistencias a diestro y siniestro. Tras una parte entera flotándole al Levante consiguió el primer Hat-trick en asistencias de su carrera. Sólo un Messi al que ya hemos visto hacer eso antes, y ante rivales de postín, es capaz de semejante repertorio. Uno se pregunta dónde estarán escondidos los que hacían chistes a propósito de los xaviniestas, unos personajes por cierto, cuya importancia en este Barcelona de Messi, Cesc y Neymar no es nada extraño ponerla en entredicho. Volviendo a Leo, desde aquel 5-0 regresa a veces al futuro para desatascar partidos desde el centro del campo. Algo que, si bien no es lo más indicado en vistas de lo que todos esperamos que pueda llegar a ser el Barsa, no es una mala solución. Paradójicamente, la exhibición viene un día después de caerse de la lista de “mejores creadores de juego” que, incomprensiblemente, se ha llevado Iniesta. Y es que Messi, dónde Xavi o dónde Iniesta, es infinitamente mejor que ellos. 

Entre bambalinas, Sandro presumiblemente dimitirá esta tarde, aunque ya lo debió hacer cuando le pillaron mintiendo. No halló procedimiento más adecuado que guardarse las espaldas parapetándose tras los panfletos y las rotativas catalanas calculando que no pondrían objeciones a sus tretas, artimañas y mentiras. De poco le ha servido cuando un socio, un anónimo farmacéutico ávido de verdades y harto de las mezquindades de esta junta, le ha puesto en jaque por negarse el presidente a atenderle para darle explicaciones de los millones perdidos en el caso Neymar.  Altivos comportamientos de una Junta que pregona la transparencia y práctica las “siguientes preguntas”. No es algo definitivo puesto que los demás miembros de la actual directiva siguen mandando y falta todavía para la llegada de elecciones. Lo que sí es cierto que Guardiola, Abidal, Cruyff, Mickeal, Valdés, Messi, los niños del Camp Nou, Unicef y muchos aficionados que simplemente no queríamos que reventase la magnífica herencia que dejaron Rijkaard, Pep y Laporta, estamos hoy un poco más contentos. 


                                                       Divertida ilustración del tuitero @r4six


XI: Pinto; Alves, Bartra, Puyol, Adriano; Song, Xavi, Iniesta; Pedro, Messi, Tello.
Goles: pp, Tello, Tello, Tello.

lunes, 20 de enero de 2014

Invierno Hernández e ingeniería negocial


Levante 1- 1 Barcelona (Liga, 20)
El Barcelona compareció en Valencia con las bandas desangeladas. Situación que no es la idónea para jugar contra un equipo encerrado. Martino parece que no es de buena familia y no sabe que las familias ricas nunca viajan juntos en el mismo avión, por eso juntó a Messi con Neymar en un intrascendente partido ante el Getafe de Copa. Por la izquierda se juntaron Jordi Alba, un jugador sobrevalorado y no muy listo (se quejó de las dimensiones del campo cuando el del Levante es más grande que el del Barcelona); con Pedro. Por la derecha, el no más listo Montoya y Alexis. Cada vez que un extremo se regateaba a sí mismo nos acordamos de la no venta de Pedro al ManU y cómo alexis costó el triple de lo que hubiera costado Lusito Suárez. Un horroroso Piqué que maquilló su mal partido con un gol y un Busquets sin herramientas se encargaban de la salida de balón mientras que Xavi deambulaba por la zona. En la segunda parte Martino, con toda la autoridad que puede tener un tío en chándal decidió que para dar entrada a Sergi Roberto (que sólo aporta el no perder balones) había que quitar a Fabregas, el único socio de Messi con capacidad de filtrar pases entre líneas. Xavi, en cambio, siguió en el campo después de fallar  una clarísima ocasión (precedida por una asistencia de tacón de Cesc). El veterano centrocampista, obsesionado con la altura del césped, se agobió al confundir los tallos del Ciudad de Valencia con un bosque de coníferas y, sólo ante la portería vacía, estampó el balón en el único infeliz defensa que se plantó bajo palos ya con el portero vendido. Siete días atrás, otra insufrible actuación del internacional le costó al Barcelona tres puntos contra el Atleti en un partido donde se le vieron todas las costuras.

Extradeportivamente, al presidente de la transparencia se le hizo de noche de repente. Las declaraciones de Pete Mickeal fueron un buen entrante para la noticia del día. El diario El Mundo nos descifró los misterios del fichaje de Neymar. Veremos cómo responde la inane directiva del club al golpe. Messi ya les avisó en su dia respondiendo a unas "desafortunadas" (por no insultar a nadie) declaraciones de Faus: el Barsa no es una empresa sino un club de fútbol. Pero como les gusta tanto la ingeniería negocial como nos explicaron en su inocente comunicado, aquí tienen un consejo a modo de fórmula.

Transparencia + 57 millones + petición de confidencialidad al juez = 95 millones ó Dimisión

XI: Valdés; Montoya, Alba, Piqué, Mascherano, Alba; Busquets, Iniesta, Cesc; Alexis, Messi, Pedro.
Goles: Piqué.
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