Mostrando entradas con la etiqueta guardiola. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guardiola. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de diciembre de 2013

Líder

“Llamadme Ismael”.
Herman Melville - Moby-Dick.

Werder Bremen 0-7 Bayern (Bundesliga, 15).


domingo, 20 de octubre de 2013

Marmota Fabregas


Osasuna 0-0 Barcelona (Liga, 9)

Tras varias irregulares victorias, el Barcelona se encontró con sus demonios como si jugase todavía la pasada temporada. El banquillo es el sitio desde donde Messi ve fallar al equipo y ni su tardía salida maquilló un partido insulso y aburrido. Al noveno partido, Fàbregas -invisible para los que comen de la crítica- volvió por sus fueros y los demás nos preguntamos si el de ayer fue el punto de inflexión que marcará el inicio de otra decadente temporada, la tercera desde que llegó. Iniesta, inhibido por los efectos de las casposas adulaciones sufridas en el periplo por su pueblo, volvió a cuajar otro partido sin llegar a un nivel acorde con la mejora de contrato que exige cuando su equipo más lo necesitaba. La pérdida tras el taconazo (muy estético) en la última ocasión de ataque del equipo es la boutade que simboliza su colofón al despropósito. El entrenador no acertó con los cambios y, para más inri, la salida de Xavi supuso un retraso posicional en el juego con balón. El Barsa acabó tocándola más atrás y jugando peor. La nota feliz la puso un gran Neymar que jugó acompañado en el ataque por un tal Pedro. El madridismo esboza una tímida y sonrojante sonrisa tras el vergonzoso piscinazo de Bale. Y es que las campañas de los medios permiten esto, que no tengas ni que exagerarlos. En otras latitudes, el entrenador intervencionista que largaron por lo mismo, remontó psicológicamente un partido tras amenazar con mandar a la grada a cualquiera que no comulgara con sus ideas. De la mano de Götze, fichado más por prevención que por necesidad, remataron la jornada con el monumental cabreo de su mayor estrella. Y es que donde hay patrón, no manda marinero.


XI: Valdés; Montoya-Bartra-Puyol-Adriano; Busquets-Xavi (Messi 67’)-Iniesta; Pedro (Tello 75’)-Fabregas-Neymar.

sábado, 16 de junio de 2012

Gracias Pep




El método de Guardiola no se entiende sin su pasado como jugador, el aprendizaje al lado de un maestro genial como Johan Cruyff, su rol de organizador de un equipo revolucionario como el Dream Team, la salida hacia un fútbol distinto, táctico y complicado como el italiano y los suplicios tras la acusación por dopaje. Tampoco sin su preparación y el camino recorrido para ser entrenador. Los viajes y las largas conversaciones con Sacchi, Menotti y Bielsa como experiencias muy marcadas.

Tras llegar sin mucho ruido. A su clarividencia no le faltó tino al pedir que nos abrochásemos el cinturón. El cuatro nos ha regalado los mejores años a los aficionados de un club demasiado acostumbrados a los vaivenes, no así a las salidas de ruta porque siempre mantuvimos el camino. Ese camino que Guardiola trazó a base de recuperar huellas perdidas. Guardiola nos ha convertido en unos “gourmets”. Nos ha malacostumbrado durante tanto tiempo a la excelencia que nos sentimos fanatizados hasta tal punto de desvirtualizar las profanas representaciones futbolísticas que se alejan mínimamente del sacro rito que ofician los nuestros. Creando un engranaje de precisión maquinal y disfrutando, para su propio deleite, de jugadas que el ahora maestro imaginó en horas muertas de despacho. Mientras unos le acusaban de falsa modestia, otros nos vanagloriábamos de haber convertido lo predecible en imparable. Cuatro años donde no ha habido un sólo partido en el que cualquier rival nos haya quitado el balón.

Semejantes obras de arte dependen también de la calidad y ambición de ayudantes y aprendices y por ahí Guardiola veía que la mesa podría quedarse coja. Paradójicamente renuncia tras acusar lo que veía temiendo de los jugadores, la falta de ambición. Sabedor de que el tiempo de los genios no es eterno, Guardiola ha preferido terminar ahora para escapar de los delirios de un tiempo que suele hacer estragos con el talento. Antes de que la perfección deje paso al barroquismo, Guardiola ha salido por la puerta al mínimo brote manierista. La última alineación en el último clásico del Estadi delata extraños experimentos que se alejan del método al que nos tenía acostumbrados. El sueño de la razón produce monstruos y Pep ha preferido irse al primer indicio de fatiga.

Asumida la realidad, todos esperamos con ganas a que Tito pueda asumir la dirección de la mejor orquesta sin resentirse por el peso de una batuta que ha hecho historia. Estamos como locos por no quitarnos el cinturón mientras podamos disfrutar con la pelota como hemos hecho hasta ahora. El tiempo dirá si la realidad es tozuda, a priori el nuevo capitán parece el más idóneo para capear el temporal que se avecina con las aguas revueltas de un entorno feo y agresivo que nunca se fue y rivales cuyo dedo acusador se muestra con dispares sutilezas, pero inconscientemente conviviremos con la sensación de que no volveremos a ver nada igual que este “equipo de autor”, el último y quizá mejor equipo que hayamos visto en nuestra vida.

Gracias Pep.

sábado, 30 de abril de 2011

Bendita falsa modestia

La polémica suscitada tras el penúltimo carrusel de clásicos sitúa a los dos técnicos en el punto de mira de las críticas que surgen de todas las direcciones posibles.

Tras el varapalo de la Champions, el técnico del Madrid se desahogó a fondo contra su demonio particular (FCB) con medias verdades, falsas y graves acusaciones y falsas promesas tardías en temas tácticos. Por su parte, Pep volvió a su tónica habitual, no sabía nada y no tenía nada que decirle a José, puesto que ya le regaló su Champions en la rueda de prensa. El puto amo ahora era él.

José, impotente ante un Barcelona superior contra once y, más aún, contra diez, no buscó más culpables y responsables de su catástrofe particular que las altas estancias, las conspiraciones y las manipulaciones funcionariales. Quizás traicionado por su ego, no olvidemos que, tras una emotiva presentación de power point del portugués ante la directiva culé, el club prefirió a Guardiola (entrenador de casa pero sin experiencia en la máxima categoría) que a él (entrenador de renombre mundial). Sea como fuere, Mourinho se olvidaba rápidamente del pretérito perfecto. Apuntaba contra árbitros que en un pasado supuestamente beneficiaron al Barcelona pero no mencionó nada de otros colegiados que actuaron cuando la moneda cayó del lado del portugués. El entrenador se autoexculpó a él y a sus jugadores y se quedó tan ancho. El madridismo (estadísticamente) está con Mourinho, pero no sabemos si es una campaña de manipulación o si es verídico. Reflexionando, es evidente que la temporada blanca ha resultado ser la mejor de los últimos ocho años, si bien es cierto que la inversión económica ha sido bestial y ha crecido exponencialmente, sobre todo desde la llegada de Hans a la presidencia. Sin embargo, la crispación ha alcanzado cotas “top” en este club. Las relaciones con las instituciones y otros clubes se han deteriorado de forma sin precedentes y los jugadores, tras éste último partido, parecen haber retirado el apoyo a su entrenador.

En el Barcelona, luchando contra viento y marea frente al poder de los medios de comunicación nacionales (la prensa internacional alaba los éxitos y triunfos del club mientras que aquí se ponen una y otra vez en duda), Guardiola mantiene un discurso que, por excesivamente educado y respuetuoso, los medios y el club rival lo califican de pedante y falsa modestia.

El entrenador ha mantenido su discurso durante todo su ciclo en el club. Ha mantenido la concentración de unos jugadores acostumbrados al éxito frente a rivales infinitamente menores ensalzando sus virtudes cuando muchos veían una clara superioridad y no se le ha visto ninguna salida de tono en este periodo. En la prensa blanca, lo critican por haberse lamentado de que el linier tuviese tanto acierto para ver un escaso pero justo fuera de juego, tergiversando sus palabras y transformando una observación en una queja. Como si criticase la decisión del linier en vez de lamentarse porque éste tuviese tanta vista o Pedro arrancase dos metros adelantado, que no es lo mismo.

Cada uno se formará sus propias opiniones y apoyará a quién quiera o con el que sea más afín. La realidad es que el Real Madrid ha perdido una liga dejándose puntos contra rivales que pelean por mantener la categoría mientras que el Barcelona, tirando de prudencia o de falsa humildad –cada cual lo ve como quiere- va a ganar su tercera consecutiva y esta camino de llevarse la segunda Champions en tres años.Bendita falsa modestia.

Pero ahora parece que lo que importa es ver que video de la entrada de Pepe está manipulado, que tiene tela.

Recomiento encarecidamente leer la entrada del blog de Trouroblaugrana http://trouroblaugrana.blogspot.com/2011/04/estamos-todos-locos.html para hacer un objetivo repaso de esta casa de locos que está siendo el carrusel de clásicos.

miércoles, 27 de abril de 2011

Guardiola. Acoso y derribo

La constante provocación de la prensa centralista junto a los improperios y la mala educación de Mourinho recibieron lo que ellos creyeron como “su premio” tras la reprimenda de Pep Guardiola.



España es bipartidista. Antes como posición ideológica y política y ahora, en tiempos de apoplejía mental, deportiva (y política también). Rojo o facha, izquierda o derecha, pesoe o pepé, y siempre, o mejor dicho a partir de la decadencia atlética, Barcelona y Real Madrid. En tiempos de héroes descafeinados y figuras del deporte con ridículos coeficientes mentales también: Messi o Ronaldo, Mourinho o Guardiola. Lo demás nos trae al pairo. En este contexto los medios de comunicación, que no de información, saltan a la carroña fácil. Bombardeos de análisis, reportajes y comparaciones a todas horas, telediarios deportivos de cincuenta y cinco minutos y presentadoras carne de solarium sin tener ni puta idea de lo que hablan. Los antiguos telediarios ya no sirven, la tragedia de África no da publicidad y la situación política está tan corrompida que a la plebe solo le queda el fútbol y las pipas como salida de escape a la rutina diaria. De esta situación no escapa nadie, la gran mayoría somos partícipes y en gran parte culpables de ello. El mejor escenario para la manipulación pura y dura. Pero todo tiene sus límites, los límites que rebasó la caverna españolista llevada en volandas por Hans Topo, anteriormente conocido como Florentino.

Históricamente, el partidismo y el periodismo de camiseta siempre ha existido. Nunca faltarán en este deporte las polémicas, los victimismos, las acusaciones y las denuncias. Siempre ha habido y siempre habrá tales comportamientos. En otros tiempos, la diferencia radicaba en que el primer equipo de España era el que más aficionados, títulos y reconocimiento gozaba. Pero en veinte años, casi sin que nadie se diera cuenta; la llegada de Cruyff al banquillo del eterno segundón victimista, el aterrizaje de Ronaldinho y la explosión definitiva de la masía (Messi a la cabeza) y el nombramiento de Guardiola de entrenador ha provocado un cambio de papeles y situado al Barcelona en la cima del deporte rey. Demasiado para aquellos viejos ricos. Nada duele más que al eterno rey le llegue la hora y le desbanquen de su trono. Encima el eterno rival. Halagados y deslumbrando en todo el mundo, sufriendo humillaciones temporada sí y temporada también. Demasiado para la caverna y demasiado para España, encima catalanes, quitan los toros y quieren la independencia.

El primer año se entendió como algo pasajero y espontáneo, una moda. El segundo empezó a cansar, Hans (españolito de pro) no lo toleró y acudió al rescate cual mesías, tampoco resultó. Para el tercero solución de urgencia: traerían al demonio culé, aquél que los salvó de la hecatombe que hubiera sido que la masía levantase su cuarta orejona en su propia casa, y toda la artillería pesada. La humillación del 5-0 con la que entramos en el invierno fue la gota que colmó el vaso, ni una más, el madridismo había explotado. Mientras el demonio calentaba el ambiente semana tras semana, la prensa pinchaba un poquito más cada vez y el querido Hans tiraba por el retrete los antiguos valores (ya de por sí dudosos) del señorío y la educación. A la señora educación la tiraron por inercia puesto que no hacían mucho uso de ella y el carrusel de clásicos se presentó como una oportunidad de oro. Tras largas humillaciones, el madridismo ganó la copa del rey, para luego tirarla cerca de donde yacía la educación, y se creció.

La caverna de florentino no ha visto mejor momento para rematar la faena, han preparado un ataque suicida con todo, y Hans ha invertido muchos millones para que el Barcelona vuelva donde el cree que merece estar. Las continuas sandeces y despropósitos que sueltan los maledicientes periorrisas junto a los improperios de Ramos y el demonio han convertido al Barcelona, y sobre todo a Guardiola, en un objetivo inofensivo contra el que descargar sus penurias e insultos. ¡Y cuidado que no se defiendan!. Porque pecaran de falsos humildes y de prepotentes y ególatras. Aquí solo se queja el madridismo, a los demás que ni se les pase por la cabeza.

Parece mentira, pero el madridismo lo ha conseguido, a base de periodistas con cierto retraso mental, forofismo y antideportivismo. Luego queremos Fair Play, yo te parto la pierna y te piso los huevos, pero no se te ocurra quejarte ni mostrar signo alguno de dolor (veasé Arbeloa, dos veces), porque pecarás de cuentista y soberbio. Cada día nuevas patrañas, denuncias e insultos hacia el Barcelona, tergiversaciones y críticas constantes, y como te quejes has entrado al trapo, eres un falso humilde.

De alguna extraña manera y forma de manipulación, todo lo que se diga o haga contra el Barcelona es lícito, pero ojo como alguien diga o haga algo contra o que ponga el duda al Real Club florentino. A Diego Torres, gran redactor del País y narrador del universo blanco, lo ponen a caldo como se le ocurra mencionar en un artículo que Mourinho dice o hace tal cosa. Incluso en el barcelonismo han instaurado un clima de amansamiento peligroso. Si un escritor de "El País" compara al susodicho Arbeloa con Mayor Oreja, ahí están los que denuncian el "periodismobasura", no vayamos a caer en la tentativa de comparar ambos mundos de sinverguenzas, a riesgo de que la mierda se mezcle. Y a Martín Girard, tanto culés como lecheros se le tiran al cuello por escribir artículos en unos ambientes imaginarios surrealistas (demasiado para esos cerebros atrofiados) y cuidado si se le ocurre mencionar las banderas nazis de los seguidores del Madrid, ya están los pseudointelectuales del fútbol, esos adictos al twitter denunciando conspiraciones periodísticas. Puesto que todo lo que no sea hablar de tácticas es, otra vez, periodismo basura. Automatismos preparados para recibir, recibir y recibir.

Ante tanto imbécil Guardiola ha respondido hoy. No contestaba “indirectas” y la respuesta ha llegado con el tuteo. Ha puesto al demonio en su sitio, al lateral zevillano corto de miras en evidencia y a los que disfrutamos con la sátira nos ha recordado quienes son los "amigos de la lechera”.

Pero como el tinglado mesetario tiene todo el circo montado. No estamos hablando de un hombre educado que ha aguantado las insinuaciones, acusaciones y los vilipendios del malediciente, grosero, triste y provocador hasta que le han mencionado con nombre y diminutivo y ha contestado harto (como es lógico) a la enésima provocación. Ahora se habla de que el falso humilde, gracias a la habilidad de las tretas y triquiñuelas de ese complejo juego mental al que le somete el gran Mourinho, ha sacado a relucir su verdadera personalidad. Con dos cojones.

jueves, 7 de abril de 2011

Abran paso

El Barcelona dio un paso de gigante hacia las semifinales de Copa de Europa en un partido que no discurrió por los cauces a los que acostumbra el guión barcelonista. Resultadistas y efectivos como nunca ante un bonito Shakhtar que adoleció las formas que te hacen superar una eliminatoria. Un resultado de oro ante un rival con mucho empaque que mereció mucho más.

La alineación de Keita, en detrimento de Pedro, fue el fiel reflejo del tremendo respeto, donde algunos lo tildaban de falsa modestia, de Guardiola hacia Lucescu. En el minuto dos, Iniesta –disfrazado de delantero- materializó el primero en una jugada típica culé con algo de fortuna en el error al corte de la zaga ucraniana, mermada por la baja de Chygrynskiy. El partido dio paso a un intercambio de golpes donde se puso en evidencia tanto la calidad y la chispa brasileña del ataque soviético como su falta de puntería. Los ataques del pep team se saldaban con Sergio Busquets como central doblando a los delanteros en varias jugadas en el área rival -ADN barça- y los del Shakhtar con un par de manos a manos que Luiz Adriano no materializó tras buenas acciones de Willian y Douglas Costa, a los que suerte que el Barcelona no dejó perfilarse a puerta como ya hicieran en el Coliseo romano. Al Barcelona, que le costó coger la batuta del partido, se le abrió el cielo cuando, en una genialidad de 40 metros de Iniesta –otra vez-, Alves (peleado a cabalgadas con Willian toda la noche) regateó con un toque sutil al fallón portero rival y transformó el segundo minutos antes del descanso.



El brasileño fue más Alves que nunca. Elevado a la máxima potencia, compitió con el extremo izquierdo del Donestsk a carreras de ochenta metros. El brasileño creó tanto peligro en el área rival como en la propia, donde las cogidas de espalda del extremo y dos inocentes pases pudieron cambiar el sino del partido de no ser por la falta de puntería rival. Reflejo como nadie del partido, Alves no se quedó nunca sin pilas en un partido que exigía su mejor versión.


Tras el tercero de Piqué, el Shakhtar se encontró con un gol inesperado. La siguiente acción Messi (más jugador que nunca), con su enésima asistencia de la temporada, sirvió el cuarto en bandeja de plata a un Keita que reventó la escuadra. Lejos de amilanarse y encerrarse en su área, Lucescu sacó a un mediocentro creativo, Fernandinho. El carioca es el eje sobre el que rota el sistema ucraniano. Lesionado toda la temporada, “Furbescu” retiró al encargado de marcar a Xavi buscando más creación. Una apuesta tan arriesgada como digna de un equipo que nunca le perdió la cara al partido. Otra vez más, Luiz Adriano no pudo apuntarse un tanto al estrellarse contra la madera, toda la efectividad del día cayó al mismo lado del tejado. El quinto de Xavi, liberado de su marca, fue excesivo castigo para un equipo que no mereció tanta crueldad futbolística.

El choque, con un resultado tan abultado como posiblemente injusto, evidenció el potencial del Shakhtar, su débil zaga y una delantera tan peligrosa como inocente. Del lado culé, en defensa existe un problema. La solución de Sergio Busquets resta toque y criterio en el centro del campo, y se necesita un central rápido como el beber, veremos que ocurre con Puyol.

El Barcelona pide paso hacia las semifinales, donde el Madrid presumiblemente acudirá también a la cita. Pero mientras que para el Barça será la sexta vez en siete años que llega tan lejos (ganando dos veces), el Madrid se presenta tras estar el mismo tiempo desaparecido de Europa. Los caminos no han sido los mismos, la “remuntada” londinense y el partido de ayer no guardan ningún paralelismo con la placida trayectoria merengue, pero eso es harina de otro costal del que hablaremos a su tiempo.

Antes habrá que viajar a Donetsk, donde hay que superar el trámite en esas gélidas tierras. Y despedirse de Lucescu y del Shakhtar con el reconocimiento que merecen un conjunto que pese a la falta de justicia poética, superó el percal con nota y una actitud tan arriesgada como honrosa. Un digno y buen rival con el que el destino fue cruel. El equipazo de Ucrania venía años avisando, este año han dado el do de pecho, apuntaban muy muy alto pero se han topado con el Barcelona. El año que viene darán más guerra, y seguro que Guardiola no tendrá volver a jugar a “Caperucita y el lobo”.

PD En TV3, la "televisió catalanista bromista" se quedaron a cuadros tras la frialdad de guardiola en la entrevista tras el partido. Luego le encontraron la explicación. Evidentemente a Pep no le hizo ninguna gracia que se ningunease y bromease con los videos de la entrega del balon de chocolate a Chygrynskiy (ya denunciadas en este blog), los periorrisas y sus cosas... Bien merecido se lo tienen.

sábado, 2 de abril de 2011

Alarmismo generalizado

Saltaron las alarmas en un tercio de la población, el porcentaje que se presume seguidor barcelonista en la piel de toro. Guardiola, en una entrevista a la Rai haciendo alarde de su dominio de las lenguas babilónicas, confesó que siente estar más cerca del final de su ciclo en el Barcelona, cansado de los mismos periodistas, las mismas preguntas, y poco más.


Pocos motivos parecen esconderse detrás de esta reflexión. Las mismas palabras que llevaba repitiendo el técnico en las rutinarias ruedas de prensa de Sant Joan Despí pero en otra lengua, país y contexto han hecho saltar las alarmas en todos los sectores. Los seguidores y sus escasas neuronas han puesto el grito en el cielo y los más animados le reciben en aeropuertos y estaciones de tren al grito de “Guardiola quédate” mientras la prensa nacional, ávida de carroña y ganas de quitar al elemento que les amarga cada año deportivamente han saltado al cuello, meter miedo y aprovecharse de estos (no olvidemos) no nuevos comentarios.

Guardiola, amigo de las renovaciones cada seis meses y los contratos cortos (como buen catalán es necesario un aumento de sueldo progresivo y exponencial cada cierto tiempo), quizás haya soltado esto último en un alarde de sinceridad y complicidad con los seguidores del Brescia (a los que iba dirigida esta entrevista), si bién no hace poco dedico no menos halagos al Athletic Club de Bilbao, afirmando que le encantaría entrenar a esta institución; o quizás lo ha hecho en un ataque directo a Sandro Rosell, ese president con sonrisa Trident que en una frase lapidó todo el trabajo de prudencia que cultivan en camp barca durante tres años.

En cualquier caso, Guardiola es un fantástico entrenador que ha sabido tanto explotar a la enésima potencia la herencia futbolística de Johan Cruyff (el verdadero germen sobre el que se gestó el ADN Barça) como mantener la motivación de todos los jugadores tras un año que se pasó del fracaso absoluto a la mayor gesta deportiva de un equipo en la historia, el Sextete.

Cuesta creer que Pep Guardiola, en un Barcelona que se supera día a día (las estadisticas en todos los aspectos superan cada año al anterior) se vea fuera del Barcelona a corto plazo. Si bien es cierto que no es tonto y no aguantará más de lo debido para echar por la borda todo el trabajo. En tal caso no sería tan grave un cambio de aires. El Barcelona es un Rolls-royce que no cualquier chófer puede conducir, pero Pep no es el único conductor. La creatividad ya la puso Johan hace 20 años y Luis Enrique maneja el timón del filial a ritmo de crucero como nadie.

Pero no hay motivos para alarmas. Para los más temerosos, recordemos que varios jugadores ya han mostrado su intención de poder marcharse oteando nuevos retos y cambios de aire, pero el viento siempre sopla en una dirección, la del mejor equipo del mundo.


 
Google Analytics Alternative