Mostrando entradas con la etiqueta madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta madrid. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de mayo de 2011

Real Madrid Club de Futbol. DEP

Esta lucha de personalidades cual Dr. Jekyll y Mr. Hide en la que se ha batido el club de Concha Espina durante estos últimos años ha tocado a su fin hace escasamente una hora. El Director General, Jorge Valdano, último reducto de la coherencia y la educación en la llamada Casa Blanca, ha sido despedido por su presidente, mano ejecutora del veto al que le ha sometido el señor José.


Compañero de despachos y antaño de vestuario del verdaderamente último, pero anodino representante de los antiguos valores madridistas Butragueño y entrenador que le dio al club la primera liga tras los duros años de la hegemonía del Dream Team, Jorge Valdano se convirtió hace años en emblema y representante de los valores de la institución a la que, deportivamente y como entrenador del Tenerife (junto al genio de Angel Cappa) le “robó” dos ligas. Extremadamente cortés en el campo, en los vestuarios, en los despachos, cediendo el paso con su Mercedes a servidor en el papel de peatón suicida en plena Gran Vía y en la representación del club, a Valdano le ha podido la lucha interna que el entrenador luso ha mantenido contra él, en un enfrentamiento en el que el argentino ha rehuido de la polémica.

La llegada de Jose Mourinho, genio para unos pocos, irreverente para algunos, impresentable para otros muchos, y mal entrenador para Valdano (y muchos más futboleros), ha acabado con el propio director deportivo y con la fanatización completa de un club hambriento de títulos y con muchas ganas al eterno rival. Una afición entregada a la causa del demonio que evitó que los culés levantaran la orejona en el propio feudo disipó las dudas del presidente.

En el club deberán tener cuidado de a qué, o a quién, se están encomendando. Por lo pronto estamos ante un equipo plagado de mercenarios que se evidenció ante millones de espectadores al prodigarse con excesiva violencia en los choques posteriores a la mayor humillación deportiva jamás recordada (otro triunfo de “Mou”). Fanatizados por un técnico avalado por triunfos cimentados en ingentes inyecciones económicas y defendido por sus mercenarios, jugadores y ayudantes que lo ven como una especie de santo comprensivo y cariñoso con sus jugadores que regala sonrisas y caramelos a los niños del terremoto de Lorca, aunque retirase al árbitro Anders Frisk de los terrenos de juego por, según su propio criterio, regalar una eliminatoria al Barcelona (¡oh, diantre!) de Ronaldinho y Messi, atacado salvajemente por Del Horno pero teatralizando según Mournho -¿les suena?- y denunciar al colegiado sueco ante los hooligans ingleses avidos de carroña arbitral.  El mismo que dicen lo habla todo a la cara y de frente, que nunca se esconde, no quiso reunirse con Valdano y el presidente en una reunión a tres para dejar las cartas sobre la mesa. Jugadores y staff inmersos en una secta, para que nos entendamos.

La ya de por sí escasa admiración que levanta el Madrid de las confabulaciones y las conspiraciones judeomasónicas urdidas contra ellos por dios sabe quién, sufridor de abucheos, criticas, apedreos de autobuses e insultos en el noventa por ciento de los campos que visita (por envidia, según algún que otro jugador de acento incomprensible y dientes de pony, sevillano para más señas), se verá reducida a la nulidad tras el despido de la última voz coherente de Chamartín.

Mourinho ha obtenido todo el control de un club en crisis. Avalado por un año que será recordado por la "manita" en donde se autoexculpó, la vuelta a Wembley del Barcelona, el certero camino de Messi a por su tercer balón de oro y la agonía de aquella antigua y respetable institución llamada RMCF, el entrenador tiene casi todo el apoyo de un madridismo entregado a su cruzada personal. Con la marcha de Valdano como colofón final a un año esperpéntico, y siendo imposible guardar el mismo respeto que por la antigua institución, esperemos que en esta irrespetable e indecente nueva empresa que es el Real Club Florentino, sigan este personaje de José y su muñequito vasco muchos años más. 



Visto desde la prensa de Madrid, con menos mala leche pero más claro que aquí. http://www.marca.com/blogs/nomegustanloslunes/2011/05/25/la-disfuncion-de-florentino.html

domingo, 22 de mayo de 2011

Relaño, el Madrid y la hipocresía futbolística

El señor Alfredo Relaño, director de uno de los diarios que compiten por ser la bandera periodística del Real Madrid (As), se queja en un artículo de título igualmente estructurado del “fair play” financiero, lo cual es muy lícito. Pero veamos la situación desde otro punto de vista.

En su artículo –adjuntado al término-, el director del diario se queja del desequilibrio financiero derivado de las grandes fortunas petrolíferas que inyectan ingentes cantidades de dinero en clubes, por decirlo de algún modo, no de primera categoría. Relaño, destaca que clubes que se alejan de la grandeza histórica del Liverpool, Madrid, Ajax, Barcelona o Manchester; ya sean Manchester Cities, Chelseas o Málagas, monopolicen el mercado por el crédico ilimitado del que disponen, pudiendo derivar la situación en una incapacidad económica de los grandes clubes por competir en el mercado de fichajes.


Para el señor Relaño, que esto le preocupa sobremanera, sería inimaginable un mundo donde el Real Madrid no pudiese comprar cada verano esa tanda de estrellas mundiales que cada verano recalan en la casa blanca. La UEFA, que comparte ideas con nuestro director del periódico y “penaliza” cuanto puede estos comportamientos, ha creado una norma que a partir del 2014 sancionará a los clubes que realicen estas prácticas financieras. Los clubes no podrán gastar más de lo que generen, lo que significa que, por muchas cantidades que manejen estos nuevos ricos, nunca podrán competir con estos viejos adinerados, que tienen un tinglado económico montado girando sobre una rueda que no para de reportar beneficios.

Para entendernos. Si los nuevos ricos de oriente eran los únicos capaces de revertir la situación bipartidista gracias a los petrodólares y podíamos ver a equipos como el City hacer grandes cosas, ya se encargan los de la UEFA de evitar estas igualdades penalizando los petrodólares. Y es que se vive muy cómodo cuando, gracias al tinglado mediatíco que rodea a los grandes de España, la situación deportiva solo genera desigualdades deportivas que derivan en ligas escocesas sin interés.

Si existía un mínimo vestigio de avistar algo de igualdad, la UEFA lo impide. Lo que nos lleva al caso de la pescadilla que se muerde la cola. Esta situación bipartidista donde dos equipos someten a los demás cada año, es impensable cambiarla por un modelo en el que existan 5 ó 6 equipos capaces de hacerles frente. Ya que lo que interesa es engrosar la caja fuerte y la sala de trofeos en torneos sin interés. Si ya los derechos televisivos derivaban en una desigualdad brutal per se, la nueva norma europea elimina cualquier esperanza para los llamados "pobres". Y así, el madridismo respira tranquilo, y gente como Relaño podrá seguir disfrutando de esas goleadas a equipos sin capacidad económica y decir que el Madrid es un equipazo. Pero a nosotros no nos engañan, esta liga es una verguenza, y ningún jeque tiene tiempo para revertir esa situación. Una lástima. Lo que para unos es un triunfo para otros una decepción. Aunque hay quienes se consuelan con las goleadas de cristiano...hay gente pa tó.  

PD Desde el trastero del 10, celebramos que clubes como el Barcelona, que por otra parte también es beneficiario directo del tinglado –pero infinitamente menor que su vecino castellano- no dependan tanto como su rival de esas económias monopolizantes y, año tras año, le den un repaso a los chicos de Microsoft/ACS con un equipo repleto de canteranos. Ya que a equipos como el Málaga o el City, ni los jeques pueden salvarle de la pobreza.

Artículo de Alfredo Relaño en diario As.

jueves, 28 de abril de 2011

La pelota tiene razón

Las casas de apuestas lo tenían claro: con el dinero no se juega y existía un favorito, y ese favorito no jugaba de local ni contaba con todos sus efectivos titulares. El fútbol les dio la razón.

El Madrid echó a correr el esférico y a los 15 segundos ya dibujó una clara parábola sobre las cabezas del centro del campo blaugrana hacia tierra de nadie. Las cartas estaban sobre la mesa, excepto una quizás del Barcelona, de la que hablaremos más adelante. La baja de Iniesta, coartada en la que se escudó “el puto amo” para atrincherar a Pepe en el centro del campo no le hizo cambiar de opinión. Tampoco la medrada defensa culé, con la improvisada experiencia de Puyol en el flanco izquierdo alentaron la escasa mentalidad ofensiva del conjunto local. Con esta situación, los blancos se alinearon tras la linea de la divisoria, mientras que los azulgranas buscaban los pocos resquicios que deja un equipo que defiende con 9 de campo en su medular. Aun así, las mejores ocasiones fueron para los de Barcelona. Messi se volvió a inventar un pase imposible pero Xavi (espléndido todo el choque) topó con Casillas. Un par de acciones individuales de Villa, que parece recuperarse poco a poco, avisaron a la porteria del fondo sur. Por parte del Madrid las ocasiones llegaron solo a balón parado tras dos piscinazas de Di María, que le sacó la cartulina a Dani Alves.

No faltó la polémica, los culés, cansados de recibir y del juego al borde del reglamento de los otros partidos, las intimidaciones al árbitro y las guarradas fuera de tiempo (de esto no se pudieron librar) exageraron las faltas de los blancos que se saldó con la amarilla de Arbeloa (con olvido de la de Ozil). Una tangana en el túnel de vestuarios donde a un feo gesto de Pinto le correspondió una chulería de Chendo (contagiado por la excitación constante del banquillo blanco) se saldó con la expulsión del portero suplente en el intermedio.

La salida de Adebayor y el adelanto de la linea de presión dificultó la fácil salida de balón de la zaga capitaneada por Piqué, excelso en la salida de balón pero inocente en dos ocasiones. En el minuto sesenta, Pepe hizo de él mismo. Se empeñó en que Dani Alves protagonizase la danza de los cisnes en pleno salto con una salvaje plancha que impactó en su tibia y le hizo rotar 180 grados una vez en el aire (lo cual es imposible por empuje propio una vez iniciado el salto), y le hizo un flaco favor a su equipo. A partir de aquí, el Barcelona jugó con el rival. En el banquillo de los 140 millones no hubo movimiento, en el de los tres y medio (tres de Affelay y medio de Pinto) sí. El cambio de Pedro, falto de chispa y pisado salvajemente por Marcelo, por el holandés marcó el punto de inflexión. Desde Breda agarró la pelota para, con una suave pausa y el semirresbalón del brasileño, desbordar al lateral y dársela a Messi que, huyendo de la marca de Alonso y anticipándose a Ramos, anotó el primero.

A partir de aquí fue coser y cantar, más bién hilvanar pases hasta encontrar otro hueco. Messi, impaciente, se lo buscó el solo. Agarró la pelota en la media y, regateando a los cinco defensores que lo seguían, batió cruzado al portero por el palo largo. La eliminatoria estaba sentenciada. Pep le terminó de pintar la cara a su homólogo con la salida de Sergi Roberto, un chavalín con cara de querubín que deslumbra a quién le ve en el filial. El arbitró pito el final y el puto amo había caído con todo el equipo. La rajada en rueda de prensa, donde al Real club Florentino (personificado en la figura del portugués) sólo le quedó el pataleo ridículo, evidenció la impotencia blanca. 

Demoledora lección de estrategas. En el duelo más importante del carrusel de clásicos Guardiola regaló la champions de la sala de prensa para dar un pasito más hacia ese santuario culé que es Wembley. El Madrid, que no quiso ir a por el partido en casa, sólo le quedaron las lamentaciones y las conspiraciones, fanatizados por un técnico que, pese a venir con la etiqueta de mejor entrenador del mundo, poca herencia futbolística va a dejar en Chamartín. A los culés, cimentados en la posesión de balón (500 pases frente a los poco más de 100 blancos), el fútbol les dio la razón que Cristiano parecía querer robarle la semana pasada con aquello de "la posesión no importa". La prensa internacional, única medida neutral en estos mundos, alabó la victoria culé.


P.D. Un saludo a Antonio Burgos. El señoritingo andaluz con bastón, firmante en ABC y disfrazado literal, que no literariamente de Hemingway, que deseó una manita para los culés porque le irrita que en Cataluña quiten los toros pero humillen al Madrid al compás de los “olés” que marca el, para él, alelado de Messi. Vaya usted con dios, y con la UEFA, que seguro que estará viendo conspiraciones y ovnis, como medio madridismo.

miércoles, 27 de abril de 2011

Guardiola. Acoso y derribo

La constante provocación de la prensa centralista junto a los improperios y la mala educación de Mourinho recibieron lo que ellos creyeron como “su premio” tras la reprimenda de Pep Guardiola.



España es bipartidista. Antes como posición ideológica y política y ahora, en tiempos de apoplejía mental, deportiva (y política también). Rojo o facha, izquierda o derecha, pesoe o pepé, y siempre, o mejor dicho a partir de la decadencia atlética, Barcelona y Real Madrid. En tiempos de héroes descafeinados y figuras del deporte con ridículos coeficientes mentales también: Messi o Ronaldo, Mourinho o Guardiola. Lo demás nos trae al pairo. En este contexto los medios de comunicación, que no de información, saltan a la carroña fácil. Bombardeos de análisis, reportajes y comparaciones a todas horas, telediarios deportivos de cincuenta y cinco minutos y presentadoras carne de solarium sin tener ni puta idea de lo que hablan. Los antiguos telediarios ya no sirven, la tragedia de África no da publicidad y la situación política está tan corrompida que a la plebe solo le queda el fútbol y las pipas como salida de escape a la rutina diaria. De esta situación no escapa nadie, la gran mayoría somos partícipes y en gran parte culpables de ello. El mejor escenario para la manipulación pura y dura. Pero todo tiene sus límites, los límites que rebasó la caverna españolista llevada en volandas por Hans Topo, anteriormente conocido como Florentino.

Históricamente, el partidismo y el periodismo de camiseta siempre ha existido. Nunca faltarán en este deporte las polémicas, los victimismos, las acusaciones y las denuncias. Siempre ha habido y siempre habrá tales comportamientos. En otros tiempos, la diferencia radicaba en que el primer equipo de España era el que más aficionados, títulos y reconocimiento gozaba. Pero en veinte años, casi sin que nadie se diera cuenta; la llegada de Cruyff al banquillo del eterno segundón victimista, el aterrizaje de Ronaldinho y la explosión definitiva de la masía (Messi a la cabeza) y el nombramiento de Guardiola de entrenador ha provocado un cambio de papeles y situado al Barcelona en la cima del deporte rey. Demasiado para aquellos viejos ricos. Nada duele más que al eterno rey le llegue la hora y le desbanquen de su trono. Encima el eterno rival. Halagados y deslumbrando en todo el mundo, sufriendo humillaciones temporada sí y temporada también. Demasiado para la caverna y demasiado para España, encima catalanes, quitan los toros y quieren la independencia.

El primer año se entendió como algo pasajero y espontáneo, una moda. El segundo empezó a cansar, Hans (españolito de pro) no lo toleró y acudió al rescate cual mesías, tampoco resultó. Para el tercero solución de urgencia: traerían al demonio culé, aquél que los salvó de la hecatombe que hubiera sido que la masía levantase su cuarta orejona en su propia casa, y toda la artillería pesada. La humillación del 5-0 con la que entramos en el invierno fue la gota que colmó el vaso, ni una más, el madridismo había explotado. Mientras el demonio calentaba el ambiente semana tras semana, la prensa pinchaba un poquito más cada vez y el querido Hans tiraba por el retrete los antiguos valores (ya de por sí dudosos) del señorío y la educación. A la señora educación la tiraron por inercia puesto que no hacían mucho uso de ella y el carrusel de clásicos se presentó como una oportunidad de oro. Tras largas humillaciones, el madridismo ganó la copa del rey, para luego tirarla cerca de donde yacía la educación, y se creció.

La caverna de florentino no ha visto mejor momento para rematar la faena, han preparado un ataque suicida con todo, y Hans ha invertido muchos millones para que el Barcelona vuelva donde el cree que merece estar. Las continuas sandeces y despropósitos que sueltan los maledicientes periorrisas junto a los improperios de Ramos y el demonio han convertido al Barcelona, y sobre todo a Guardiola, en un objetivo inofensivo contra el que descargar sus penurias e insultos. ¡Y cuidado que no se defiendan!. Porque pecaran de falsos humildes y de prepotentes y ególatras. Aquí solo se queja el madridismo, a los demás que ni se les pase por la cabeza.

Parece mentira, pero el madridismo lo ha conseguido, a base de periodistas con cierto retraso mental, forofismo y antideportivismo. Luego queremos Fair Play, yo te parto la pierna y te piso los huevos, pero no se te ocurra quejarte ni mostrar signo alguno de dolor (veasé Arbeloa, dos veces), porque pecarás de cuentista y soberbio. Cada día nuevas patrañas, denuncias e insultos hacia el Barcelona, tergiversaciones y críticas constantes, y como te quejes has entrado al trapo, eres un falso humilde.

De alguna extraña manera y forma de manipulación, todo lo que se diga o haga contra el Barcelona es lícito, pero ojo como alguien diga o haga algo contra o que ponga el duda al Real Club florentino. A Diego Torres, gran redactor del País y narrador del universo blanco, lo ponen a caldo como se le ocurra mencionar en un artículo que Mourinho dice o hace tal cosa. Incluso en el barcelonismo han instaurado un clima de amansamiento peligroso. Si un escritor de "El País" compara al susodicho Arbeloa con Mayor Oreja, ahí están los que denuncian el "periodismobasura", no vayamos a caer en la tentativa de comparar ambos mundos de sinverguenzas, a riesgo de que la mierda se mezcle. Y a Martín Girard, tanto culés como lecheros se le tiran al cuello por escribir artículos en unos ambientes imaginarios surrealistas (demasiado para esos cerebros atrofiados) y cuidado si se le ocurre mencionar las banderas nazis de los seguidores del Madrid, ya están los pseudointelectuales del fútbol, esos adictos al twitter denunciando conspiraciones periodísticas. Puesto que todo lo que no sea hablar de tácticas es, otra vez, periodismo basura. Automatismos preparados para recibir, recibir y recibir.

Ante tanto imbécil Guardiola ha respondido hoy. No contestaba “indirectas” y la respuesta ha llegado con el tuteo. Ha puesto al demonio en su sitio, al lateral zevillano corto de miras en evidencia y a los que disfrutamos con la sátira nos ha recordado quienes son los "amigos de la lechera”.

Pero como el tinglado mesetario tiene todo el circo montado. No estamos hablando de un hombre educado que ha aguantado las insinuaciones, acusaciones y los vilipendios del malediciente, grosero, triste y provocador hasta que le han mencionado con nombre y diminutivo y ha contestado harto (como es lógico) a la enésima provocación. Ahora se habla de que el falso humilde, gracias a la habilidad de las tretas y triquiñuelas de ese complejo juego mental al que le somete el gran Mourinho, ha sacado a relucir su verdadera personalidad. Con dos cojones.

lunes, 18 de abril de 2011

El análisis de dos grandes

Di Stéfano y Cruyff, dos grandes de la historia del fútbol guardan relación con la burguesía nacional, y han hablado del clásico.

En España y en Inglaterra, el fútbol es todo. Horas de telediarios, análisis, reportajes, estadísticas (esas inútiles estadísticas), debates, discusiones, blogs e infinitas opiniones. En Inglaterra dicen que, como todo el mundo opina, Capello se enfrenta a cincuenta millones de seleccionadores, todos con su alineación. Aquí no es diferente, todo el mundo tiene que decir algo, verdad por delante. Y podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que la amplia mayoría, partiendo de que no tiene ni idea, sólo dice chorradas. Entre los periodistas la cosa no es distinta, basta ver que sólo un selecto grupo de este gremio se detiene a analizar las cosas desde un punto de vista neutral, y pocos muestran intereses en fronteras que traspasan la temática del clásico. Aunque todos coincidimos en que existen unas voces que, por experiencia, currículum y grandeza, sus opiniones valen su peso en oro y lo que dicen suelen dictar sentencia para aquellos incapaces de aproximarse a sus análisis.

Estos dos grandes son la viva imagen de los grandes rivales españoles. Cruyff es el Barcelona, el germen de una idea llena de triángulos y posesión que nos ha llevado al súmmum futbolístico. El otro, Alfredo Di Stéfano, es el Real Madrid, y tiene seis copas de Europa.

El resultado en el clásico, tras el miedoso planteamiento defensivo madridista, arengó la ilusión del aficionado blanco que se veía superado y aplastado sin remedio estos últimos años. El que no se consuela es porque no quiere, y el aficionado de bocadillo, pipas y corneta sopla con la excitación del que se ve capaz. Incapaz de analizar un partido aburrido. Todo se resume en la misma idea, el Madrid empató con uno menos, y Mourinho no miente, jugamos con diez medio partido.

Años luz de los análisis de estos genios, al margen de la polémica del entrenador (zanjada por si cabían dudas por Piqué) el partido nos deparó el mismo análisis por parte de ambos. Cruyff y Di Stéfano coinciden en que sólo hubo un equipo sobre el campo, sólo uno propuso jugar al fútbol y también, sólo uno, jugó como equipo pequeño. Ambos no ven mucho futuro a este planteamiento y, mientras Cruyff analiza como debería enfrentarse a este tipo de partidos, Alfredo desde la otra orilla ve las cosas del mismo modo y propone un cambio de estrategia.

Normalmente, el campeón siempre apoyaba las acciones del técnico, pero ahora cree que el sábado rebasó los límites. A don Alfredo no le gustó ver como su Madrid de las seis copas de Europa (ahora nueve) se entregaba al rival y disponía esos pobres planteamientos. La voz con más autoridad de la casa blanca debe tener cuidado. El aficionado de corneta y pancarta, de pandereta y banderita, se puede pasar, tal y como hace Mourinho, la historia del club y las seis copas de Europa de Alfredo por dónde todos imaginamos. Porque ahora, en la casa blanca, el fin justifica los medios, y eso es algo que el aficionado tiene muy claro.

Fin del Acto I

La credibilidad de Mourinho tras la eliminación del Barcelona en la Champions del año pasado blindó al técnico portugues del linchamiento público al que fueron sometidos Juande Ramos y Capello. Ambos tachados de conservadores, los dos tuvieron en sus respectivos clásicos más posesión que el rival y más tiros a puerta.

El día de la primera revancha tras el 5-0. Mourinho se aferró al planteamiento de equipo pequeño, asimilando además su papel victimista. El patatal propuesto en un campo que pretende ser un centro del fútbol mundial, donde la hierba se dejó crecer a propósito para dificultar la circulación del balón (menos fútbol), tampoco corrió en su contra. “El Barça ha jugado en campos peores”, “Mourinho es el mejor entrenador”, decían los merengues. El planteamiento táctico tampoco espoleó las esperanzas de ver un partido entretenido. El Barcelona cocinaba sus jugadas a fuego lento, con pausa, y se encontró con el planteamiento opuesto. EL contragolpe, de consumo rápido y comida basura, fast-food y las hamburguesas de a euro. El trivote, con tres jugadores de corte defensivo (incluido Pepe que es un reconvertido central), tampoco hizo mella en el aura del luso con respecto a su afición. Con el escenario trabado y las piezas dispuestas a no dejar jugar, el Barcelona se anotó otro récord de posesión. Un diez por ciento más que en el clásico de la manita. Demasiado para cualquier entrenador, no para el del Madrid.


El centro del partido fue, con permiso de Messi, Pepe. Redescubierto como pivote defensivo, sus cualidades y defectos se elevaron a la máxima potencia. Cortó y robo balones como casi tantas patadas repartió, lo que no le impidió ver siquiera una cartulina. La permisividad de Muñiz Fernandez alentó la rabia de un Pepe que se vio con licencia para repartir. Con todo, el Barcelona se pusó por delante. Albiol agarró por el cuello a Villa y Messi transformó el penalty. Con el rival en inferioridad de condiciones, el Barcelona no quiso matar el partido. El partido propuesto por los blancos, de balonazos al área y jugadas a balón parado (el único recurso de peligro del RM), generó, junto a la salida de Ozil, una serie de ocasiones que se remataron con el penalti inexistente sobre Marcelo, que lo celebró como un título.

Sin acomplejarse en su papel de equipo pequeño, el Madrid salió con la cara alta por el túnel de vestuarios, conscientes de que habían perdido la liga. Para los aficionados, el partido guarda un amargo regusto. No le gustó a nadie. Consecuencias del pobre planteamiento del técnico blanco. Pero en Chamartín las urgencias priman más que la historia, y el fin siempre justifica los medios. No importa ser el club más laureado de la historia, lo importante es ganarle al Barcelona. La cuestión es si, con este planteamiento, podrán plantarle cara a los culés (que parecían jugar a medio gas y estar con un ojo en el miércoles). La cosa parece complicada, en este juego suele triunfar la constancia frente a los chispazos, pero puede pasar de todo. Y parece que el guión no tiene pintar de cambiar. Esperemos que, como bién dice Mourinho, los árbitros se portan un poco mejor.

miércoles, 6 de abril de 2011

Alfombra roja en el Bernabéu

Pep Guardiola, director psicológico del Barcelona y el barcelonismo, llamó ayer al pesimismo alertando del peligro de la eliminatoria. “No tengo buenas sensaciones”, dijo. Llamada de atención al estilo Cruyff que puede llegar a tiempo.

El técnico recalcó que al Barcelona le cuesta mucho más ganar los partidos, remarcó el peligro de la eliminatoria y ensalzó las virtudes del rival y de su técnico, “Furbescu” (de fútbol, nada peyorativo) a la vez que defendió a Chygrynskiy (su apuesta personal del que ya hablamos aquí) de las bromas continuadas a las que se ve sometido por su nombre y la situación de la pasada temporada.

Si bien algún retrasado mental, quiso hacerse el graciosillo delante de las cámaras de televisión regalándole al central un balón de oro de chocolate “como el de Messi”, dijo el asno, no estaría de más que Dmitro se saliese esta noche y demostrase a los ingratos seguidores catalanes lo que es un central, de esos que estas semanas no rula por camp Barca. Uno estaría frito de que, en estos tiempos en los que la guillotina y los fusilamientos no casa bién con esas escenas de familias que van a los campos de fútbol con pancartas para que los presentadores de televisión les saquen (que original) al mediodía -“Manolos de cuatro os cambio a mi novia por un bocadillo”, que cachondo eres tío-, le diese el Shakhtar un buen susto esta noche a semejante imbécil. Personajes al que ,si uno lo encontrase en un apuro, digamos por ejemplo una situación que requiriese de atención mécida y ambulancia rápida, le iba a ofrecer su ayuda Bruce Arper, o en su defecto su puta madre, con ayuda de Rita la cantaora. "No puedo llamar a urgencias tio, a este móvil no le dura tanto la batería como al de Messi”, le diría. Y ancha es Castilla.

A kilómetros del hotel con el balón de chocolate, la eliminatoria del Madrid y el Tottenham se solucionó en quince minutos. Los que tardaron las pocas luces del “espárrago” y el poco criterio del árbitro en cargarse una eliminatoria que parecía prometer. Si bien desde la meseta pusieron el grito en el cielo con la expulsión de Van Persia (minuto 65 del partido de vuelta de la eliminatoria por perder tiempo tras provocar al árbitro por perdonarle antes la expulsión), hoy nadie conoce el nombre del árbitro que, aprovechándose de la falta de luces del idiota de Crouch y el tackle sobre Marcelo con una muy rigurosa decisión del colegiado decantó la eliminatoria en el minuto 15 del partido de ida.



Una pena, en una competición donde el Madrid no se ha visto exigido por ninguno de los rivales con la escasa calidad a la que se ha enfrentado, al club le pusieron la alfombra roja camino a la semifinal para que los aficionados no pudiésemos disfrutar con un ya mérmado Tottenham. Al que la baja de Lennon en el calentamiento supuso un quebradero de cabeza que su entrenador solucionó mal desde el principio hasta poco antes de la expulsión. Los sarcásticos cánticos de la grada “Así, así, así gana el Madrid” denotaron la ya típica excitación momentánea que se vive en Chamartín cada vez que ganan, esta vez no se cortaron un pelo aunque se tratase de un partido de alfombra roja. En Valdebebas se ven campeones, casi sin ser exigidos por nadie.

El Barcelona se la juega esta noche, las palabras del técnico, el rival, la remontada frente al Arsenal y las ganas de quitar de en medio a un efusivo Madrid que ha llegado a semis tras un camino de rosas deberían arengar lo suficientemente al Barcelona. Esta noche sí debería ser una gran noche de Champions. Esperemos que el árbitro no se la cargue a los diez minutos.

lunes, 4 de abril de 2011

Que cominece el Show

Empieza lo serio, con la liga en un segundo plano y la explosiva final de copa como catalizador moral para partidos venideros, tenemos la Copa de Europa. El torneo por antonomasia del viejo continente. A priori no parecería que los españoles se hayan encontrado con dos huesos, pero las apariencias engañan.



Los de Concha Espina, heridos y apaleados en una liga que no esperaban perderla por estas fechas, se verán las caras con el Tottenham, uno de los grandes del norte de Londres (esa pequeña parcela británica donde sí se le da importancia al centro del campo). Viniendo con el cartel colgado de equipo-premier parece mucho más peligroso de lo que realmente es.


Novatos en la competición, los Spurs aspiran a grande en Inglaterra, y están en un buen momento para presentar sus credenciales en el viejo continente. Empezando la casa por el tejado. Van der Vaart, Crouch y Roman Pavlychenko pueden dar el golpe en cualquier momento. De ayudarles se encargarán por las bandas. El equipo más rápido del mundo pegado a la linea, tanto el galés Gareth Bale como el velocista de ascendencia jamaicana Aaron Lennon son dos flechas dispuestas a revolucionar los laterales del verde. Pero tras el telón mediático de Bale la verdadera clave de este Tottenham esta en el centro del campo. Luca Modric, croata reivindicado en la pasada Eurocopa, maneja con su batuta el compás al que baila este equipo. Y no estaría de más poder verle con su paisano Kranjcar, otro croata de sobrada calidad. De atrás cojean, y mucho, a la destartalada defensa habrá que sumarle la baja de ayer de Hutton. No obstante Harry Redknapp, ese viejo británico que parece dibujado por un creador del Maniac Mansión, sabe a lo que juega, donde y con quién se las ve, asi que ojo.


Ya lo dice Osvaldo Ardiles, el antiguo spur al que los giris defendían al grito de "¡Argentina!" en plena guerra de las Malvinas por los campos de la antigua Britannia y que conoce de sobra el club, el Madrid parte como favorito, que duda cabe, pero que no se confíe. Los de White Hart Lane tampoco son el Lyon, pero el Madrid puede verse en semifinales sin hacer gran cosa.

En otros lares compiten el Barcelona y el Shakhtar, este sí es un rival difícil. Jodidos como nadie, compensan la dureza y la frialdad soviética de la zaga con la calidad y la magia brasileña en punta. Un viejo conocido por el que en camp barça suspiran en tiempos de defensas postizos no lo pondrá facil desde la retaguardia. Todo liderado por Mircea Lucescu, un perro viejo (y herido) que se las sabe todas. Si bien ya nos lo pusieron difícil en la Supercopa de Europa, el Barcelona ha salido con cierta ventaja de estos enfrentamientos. Pero no es para fiarse, este Shakhtar esta mejor que nunca, dirigidos por una fortuna multimillonaria y con una base deportiva sólida y con proyección (al estilo de la del FCB), monopolizan las viejas tierras ucranianas donde el Dinamo de Kiev se paseaba triunfante no hace mucho.


Precisamente no olvidamos aquellas noches de demonios soviéticos, el Dinamo de Kiev, donde un jovencísimo Schevchenko de la mano de su frío amigo Rebrov, congeló el Camp Nou en una de las noches más inesperadas de la vieja orejona. ¡Cuidado que vienen los soviets!


Dos encuentros apasionantes donde se empiezan a equiparar las fuerzas, más en un caso que en otro. Pero aquí no hay favoritos, y puede pasar de todo. Claro que esto es la Copa de Europa, fútbol de verdad, del jodido. Pasen, vean y disfruten con el espectáculo.

viernes, 1 de abril de 2011

¿Por qué no te callas?

Tras la exitosa deportiva etapa de Laporta como presidente blaugrana, donde no faltaron las polémicas, todos nos acordamos de aquellas juergas y esas declaraciones exaltando triunfos sobre máximos adversarios. Si bien el expresidente no se destacaba por su mesura nunca se atrevió a hablar antes de tiempo y fue muy cauto cuando se le presentaba la ocasión.



El nuevo "president", que no acaba de encontrar su sitio. No solo dejó vendido al equipo cuando desde la capital sonaban acusaciones de dopaje, sino que ayer se unió al archiconocido club de los bocazas. Desde "el chorreo" de Boluda hasta el "a ver si a nosotros nos meten ocho", donde el chorreo se saldó con un 4-0 en Anfield y la perla del portugueis en un apoteósico 5-0 (la derrota más humillante en un campo de fútbol que se recuerde), en camp barca cerraban bocas. Hablaban en el campo y con la pelota (exceptuando algun comentario post-partido del expresident).

La entrada triunfal en este selecto club de bocazas se materializó ayer cuando, en compañía de otro iluminado regionalista (no es nacionalismo cuando no se trata de países) que apostaba una victoria por 4-0 (1 gol por cada raya de la senyera), pronostico otra manita, "para no perder la costumbre".

Rosell, en su tono jocoso y de risas, pudo no darse cuenta que tiró por la borda todo el saber estar que reinaba en camp barca durante estos tres años. El día que luchó por el hambre provocó e incitó a que un rival herido nos coma vivos el 20a, lo que viendo la situación actual y la salud de la mitad de la plantilla no es como para tomarselo a broma.

Uno estaría encantado de que el rey de su país hubiera asistido a esa jornada tan solidaria de mandens la fem a la porra o como la llamasen, para que le hubiera soltado un buen "¿Por qué no te callas?!".

sábado, 12 de marzo de 2011

Don Erre que Erre

                               Mourinho con la clara expresión de "quitar presión a sus jugadores"

El técnico del Madrid sigue en sus trece, ayer  tras otra de sus polémicas ruedas de presa marcó la línea que seguirá su discurso el resto de temporada, y no parece haber cambios respecto a cómo empezó.

Otra tarde denunciando favoritismos en el calendario, viendo fantasmas y sombras que le persiguen. Los medios nacionales han descubierto que esto no es nuevo y lleva años pataleando por el mismo motivo. En esta última rueda de prensa introdució una nueva variable: amenaza con “ayudar a acabar con el campeonato”. Mourinho ironizó sobre si debería ser opcional la convocatoria y eliminar las concentraciones y presentarse tres horas antes del próximo partido en el Calderón.

Mou es un quejica, pero no es tonto. Un año en España le ha servido para aprender del maestro, quitar las concentraciones un día antes de los partidos. Fuera de bromas es para que los madridistas se lo piensen, días después de que Casillas lo abrazase en un entrenamiento por (¡oh sorpresa!)  precisamente quitar las concentraciones, él amenaza con quitarlas... ¿pero no las había quitado ya? Si amenaza con tirar la liga quitando las concentraciones y las quita... ¿ha tirado la liga? ¿Por qué sonríe entonces Casillas y lo abraza? La respuesta, porque Casillas no se entera o porque esto del calendario no se lo cree ni él. Todo esto ocurre el mismo día en que dice que si pierde algún punto más con respecto al bcn, están fuera de la liga. No es más ciego que el que no quiere ver, y el resto lo hemos visto claro.

Mourinho, y por extensión el RMCF perdió la liga el 30 de noviembre, el día de la bacanal futbolística a costa del eterno rival. El día que Mourinho cambió el discurso.

LLou y su extenso repertorio

PD. Mourinho sólo entiende de debates respecto a polémicas, el mismo que se quejaba antes del 30N porque no le preguntaban alineaciones, se queja ahora de que se las preguntan. No entiende el debate de por qué se juega mejor con o sin Cristiano. El  agonía, el acaparador de balones, de faltas y de carrerones estériles, tiros a la grada y hat-tricks cuando los partidos están matados no hace ni de lejos mejores a sus compañeros, pero sus compañeros si son mucho mejores cuando no está él. Si es mejor o peor una situación y otra deberán preguntárselo en Valdebebas.

Para ver el tema desde un punto de vista más sano, artículo de Eleonora giovio en "ELPAIS".
http://www.elpais.com/articulo/deportes/Mourinho/huye/futbol/elpepudep/20110311elpepudep_4/Tes

sábado, 5 de marzo de 2011

"el triste que todo lo contagia"

-“You looks like Steven Spielberg”…
José Santos Mourinho, a mediados de Julio de 2010

-“Lo mismo no puede pasar, ¿sabes por qué? Porque si el Madrid me echa no voy a entrenar al Málaga. Iré a un club grande en Inglaterra o en Italia, no al Málaga”…
José Santos Mourinho, a 2 de Marzo de 2011…


Con esa segunda frase y una sonrisa de oreja a oreja se reía el personaje junto con los periodistas angelinos. Tras eliminar al Barcelona (club al que se ofreció entrenar 2 años antes pero en esta institución apostaron por otro y no por él) y consagrarse como campeón de Europa con un equipo que no lo conseguía desde hacía unos 40 años, disfrutaba de una pretemporada con su nuevo mega millonario equipo, forjado a base de talonario, y un panorama alentador, a priori todo parecía remar a su favor.

El progresivo transcurso de la temporada empezó a cambiar lentamente las conferencias de prensa de este “maestro manipulador, protector de sus jugadores”, nombrado por la FIFA como “mejor entrenador del mundo”. Las bromas de los parecidos razonables dieron paso a las perlas tipo “todavía no he visto a Xabi Alonso” o “Tu me hablas de Pedro León como si me hablases de Maradona, Pedro León jugaba hace 3 meses en el Getafe” (en su faceta de protector de jugadores a Canales ni lo menciona). Meses después de haber recibido la mayor goleada de su carrera, no destacar en ninguna faceta deportiva excepto en la verborrea diarreica diaria con la que nos ilustra desde su trono de prepotencia, proteger solo a los jugadores con los que comparte representante, intentar echar del club a la única persona con cabeza de toda la institución, no jugar a un pimiento, sacar listas con errores arbitrales, estar continuamente quejándose como un niño pequeño al que los padres llevan obligados a comprar al PRYCA o al Continente (porque el carrefour me pilló mayor), y una lista de cosas que ningún portátil soportaría en formato de Word, nos suelta esta última perla el, como lo llamó Javier Marías, “triste que todo lo contagia”.

En mi caso no es difícil no mostrar simpatía hacia él, no me gustaba ese aire chulesco del Chelsea, ni que decir en el Inter, el peor partido propuesto por un equipillo de fútbol nos dejo sin la final del bernabeu, pero a muchos nos seguía haciendo gracia. El tema no es ese, no tiene por que gustarme a mí cuando no soy seguidor de su equipo, sino que tiene que gustarle a los seguidores de su equipo, he aquí el problema.

No es raro que los seguidores del Chelsea, inmersos en la tradición inglesa cuya máxima es dar lo máximo cada partido, lo alaben cuando les consiguió sus dos primeras ligas, tras una inversión muchimillonaria. Tampoco que en Italia, cuna del fascismo y hogar de los lanzadores de mobylettes de los estadios, los equipos neofascistas, los jugadores que llevan pistolas en las guanteras de los coches, del peor fútbol que se practica en todo el globo y reino de Berlusconi, lo alaben también después de representar como nadie los valores del catennaccio y la prepotencia. Lo que sí es raro es que en Madrid; después de encajar la mayor humillación que se recuerda en un clásico con la mayor publicidad y seguimiento de la historia del fútbol, otra inversión megamillonaria, no saber llevar un equipo que no juega a nada y vive de la diferencia de millones con los demás equipos con los que se enfrenta, sacar al tridente defensivo cuando lleva un gol de ventaja y llevar 9 meses practicando el español deporte del pataleo y el quejismo, lo defiendan a cuchillo.

Tal vez la única explicación es la desesperación del madridismo por encontrar un entrenador estable que se mantenga años en el puesto (me da que si no gana nada este año se irá, y si lo gana también). Tal vez el fanatismo y la admiración vienen solo del fondo del estadio donde tienen el abono reservado los aspirantes a catedráticos de la RAE, que dicho sea de paso, hay que reconocerle a Mourinho las ayudas y los logros que esta consiguiendo con este sector, aumentando la escolarización y mejorando sus costumbres y lenguaje, porque todos nos hemos dado cuenta de que han pasado de cantar el “lolololo…lololololo” durante 90 minutos a versionar “La donna e mobile” con su nombre propio. Que me digan a mí qué entrenador consigue que sus ultras versionen a Rigoletto, eso no lo hace cualquiera.

En un negocio donde la cumbre intelectual (exceptuando a Valdano, Guardiola, Menotti, Cappa y algunos pocos más) se personifica en la figura de Xabi Alonso porque se peina con la raya al lado y no se gasta los 6 kilos que gana por temporada en maserattis y abrigos de piel sino en audis, jerseys de pico y camisas de Üngaro, no extraña la admiración que le profesan sus “followers”. A los demás nos basta con escuchar sus gilipolleces y esperar a ver como se estrella él solo.
Fdo. Jose Morente, esperando la torta


Google Analytics Alternative