domingo, 23 de octubre de 2011

El cielo de Manchester

Inglaterra es un país con un clima triste de cojones. Pero la alegría del país, que es la Premier League, hace que enrarecidamente en casi todos los partidos luzca una solana digna de la primavera malagueña. No fue así esta tarde donde encapotado y gris, como el juego de su equipo, veían el estadio los seguidores reds.

Un presagio para los diablos rojos. Los de Ferguson empezaron el partido como sus vecinos los citizens. La Premier es una liga donde los complejos de inferioridad (ya sea económica por parte de unos y tradicional por parte de otros) no empujan a los equipos a atrincherarse en el área como los jugones que campan por nuestras ligas con orgullos regionalistas en las camisetas y los clásicos mourinhizados en semifinales de Champions League, aquí se traduce en una menor intensidad del intercambio de ataques. Así empezó el duelo, con un tímido acercamiento por parte de ambos y nadie dispuesto a dar un paso al frente. Mucho respeto.

Respeto que se pasó Balotelli por donde se suele pasar él las cosas cuando al primer toque y rozando el poste superó por raso al guardameta español. “Why always me ?”, rezaba su camiseta. Pues no lo sabemos… la verdad, pero cierto es. El mismo que se dedicó la víspera del partido a quemar su casa en el Gran Manchester -porque ahora vive a las afueras para estar tranquilo- jugando con sus amigos a los petardos en el baño fue el protagonista de la primera parte. Al ritmo del cántico dedicado al negro punky: “ooh balotelli he's a striker, he's fucking class, sets fire to his gaff throwin rockets from his bath, he doesnt give a fuck, he just does it for a laugh! Ooooh balotelli!...”, acabó la primera parte.


Nada más comenzar la segunda, a Jonny Evans, el carnicero del United decidido a emular a su compatriota Roy Keane (ya puestos podría fijarse más en George Best, que también es oriundo de Belfast), le pareció que el partido debía tener un protagonista red, y lo consiguió. A los 73 segundos agarró al díscolo Balotelli al borde del área siendo el último jugador y el árbitro no dudo en mandarlo a la ducha. Poco después el propio Balotelli anotaría el segundo tanto, todo un mazazo para los de Sir Alex Ferguson. El tercer gol, una obra maestra al primer toque obra de Silva y Milner, la culminó Agüero cazando el balón en el área pequeña. Demasiado fácil para los citizens. Con Rooney superado –en el fútbol moderno un solo jugador no puede llevar un equipo entero, que le pregunten a Messi en Argentina o a Silva el año pasado- Fletcher dibujo una parábola perfecta reventando la escuadra celeste en el tanto del honor para los anfitriones. En el descuento, con el United hundido, Dzeko (2) y silva castigaron al United como nunca en la Premier reciente habíamos visto nadie.

1-6 en Old Trafford, tras tropecientos partidos imbatidos en casa, el United se llevó una humillación tremenda de sus vecinos los nuevos ricos. Siendo más equipo que un City que demuestra en la Copa de Europa no tener tanto fútbol como luce en la liga inglesa, ni los delanteros ni Evans supieron estar a la altura de un derby que pasará a la historia. Sir Alex se fue rápido al vestuario. Mancini, con una sonrisa más ancha que todo el fondo sur de Old Trafford, tardó un poco más en marcharse a los vestuarios con sus pupilos, llevando en los hombros unas camisetas de un color totalmente distinto al del cielo de Manchester.

PD1. Ni la humillante derrota incitó a los rojos a romper el juego limpio y caer en las tretas y fingimientos treatrales de la Liga española. Un equipo a la altura de su liga y sus comportamientos. Codigos que no encontramos en el sur de europa.

PD. Silva

lunes, 3 de octubre de 2011

El día de la Bestia

En Málaga están de fiesta. Terminada la Feria de Agosto, el Sevilla de Negredo le bajo los humos al Málaga del jeque, el equipo que más expectativas levantó –incluyendo al Athletic de Bielsa- a lo largo del verano. Todo un jarro de agua fría que espabiló al club hasta catapultarlo, seis partidos después, a puestos de Champions League.

El Getafe llegó a la Rosaleda arrastrándose por la parte baja de la tabla, un partido presumiblemente fácil que obligó a los de Pellegrini a darlo todo por una victoria agónica. En una primera parte trabada lo único destacable fue la no señalización de un penalti del Cata Díaz sobre Baptista. Tras el descanso, a un Málaga lanzado al ataque le pilló por sorpresa el zapatazo de Pedro León, que reventó la escuadra con una espléndida volea tras un regular control. El Málaga encontró el empate cuando Van Nistelrooy, que no se había estrenado en Liga, pescó un balón aéreo bajo los palos de Codina. Tras el empate, una perdida de Eliseu en el lateral izquierdo (fue falta) y un remate con la mano de Miku descolocó al Malaga que veía como con nada el Getafe se llevaba el partido a falta de diez minutos.

Lanzados al ataque cual Stoke City, club inglés cuyo cántico más famoso es el de “We play as we want…”, Maresca cazó otro balón muerto en el área para la igualada. En el descuento, y con todo el empuje de la afición, a la Bestia Baptista se le acabó la paciencia y reventó la portería del Getafe en lo que puede ser el gol del año (a falta del que haga Messi en una de tantas). Tras el chilenazo de la Bestia, temblaron los cimientos del estadio y la gente se volvió loca. El Málaga se acostaba líder provisional de primera división.


Si lo único que faltaba tras la ingente inversión económica era creérselo, en Málaga están en una nube. Las rotaciones y los minutos de los que no están disfrutando jugadores que prometen como Isco, ayer revulsivo como nadie, Buonanotte, al que no hemos visto casi en temporada y Monreal, desaparecido en combate; deberán asentar los cimientos de un equipazo que debe aspirar a acabar la temporada como la está empezando. Por ahora apuntan alto, y esperemos que tengan tanta puntería como la Bestia.

PD Demichellis se consolidó como uno de los mejores centrales de la Liga, con un tackling que recuerda al mejor Mascherano y una salida de balón impecable es un seguro en la zaga. Toulalan, otro que tal baila, es el cerrojo del centro del campo y a Isco, que debe disfrutar de más minutos, se le presume un futuro increíble. ¡Como pinta el Málaga!

jueves, 22 de septiembre de 2011

De tablas va la cosa

TABLAS EN LAS ESFERAS

Empezó la tarde complicada a orillas del Cantábrico. Con la peineta de Ronaldo a su amigo Pepe (Pepe somos todos) se preveía marejada, pero tuvimos tormenta.

Poco decir de un partido donde el Moudrid volvió a evidenciar las carencias de los primeros meses mourinhistas: la incapacidad ofensiva para romper muros con horrorosos ataques estáticos. Sólo la entrada de Di María irradiaba un rayo de esperanza para un partido aburrido como ningún otro. El chispazo del argentino duro un suspiro, lo que tardó en ahogarse el mago Ozil, que este año no saca conejos de su chistera. Cristiano Ronaldo dio una clase de antifútbol, el peor del partido junto a Diop del Racing. A Granero, el héroe de Santander del curso pasado, la televisión no le robó ni un plano, por cortesía del señor José.

Tras otro lamentable partido, el presi, en su enémisa demostración de apoyo al elenco técnico/portugueis, se abrazó con todos en un intento de hacer piña en un vestuario descompuesto por las circunstancias.

Las circunstancias jugaban en otros mares, concretamente el mediterráneo. Guardiola rindió homenaje a los Cruyffistas con un arriesgadísimo 3-4-3 en el campo donde los colegiados son más caseros -que se lo pregunten a los malaguistas-. La impotencia de Alves y Mascherano en posiciones por la banda derecha donde no están acostumbrados a moverse, un Puyol en estado precario y un Abidal despistado como nunca derivaron en dos goles del Valencia que podrían haber supuesto un difícil escollo de no ser por el gol culé. El dúo Messi-Fabregas inventó otra combinación imposible para habilitar a Pedro que batío a Guaita tras desdoblarse por la izquierda.

Tras el descanso, superado el traspiés del 3-4-3 y recuperado el original 4-3-3, Messi se disfrazó de Michael Laudrup para que, con una parábola (porque en la Masía no sólo saben trigonometría sino también de curvas), su amigo Cesc siguiera sumando tantos. Con la igualdad, y un Valencia agotado físicamente por el esfuerzo de la primera parte (donde Emery le tomó la medida a Pep), Villa, el último de la clase (parece ser que esto de la gomina atonta), se empecinó en desmantelar el hat-trick del argentino en asistencias. Sólo ante el portero ché, la tiró al muñeco. El enano de Rosario la buscó, pero recibió un segundo penalty con un salto del tigre de Miguel (el primero fue una falta por detrás de Rami con el 1-1 en el marcador) y el partido acabó antes del descuento prometido. Cosas que suelen pasar bajo la luna de Valencia

Tras la quinta jornada, cuarta a efectos visuales, nos queda el consuelo de los equipos andaluces, donde Betis y Málaga aprovechan la inercia de sus buenas rachas para mantenerse en puestos de Champions. El Valencia, con un arbitraje un tanto favorecedor, sigue en lo alto de la tabla, habiendo aguantado el embiste de los blaugranas, que no es poco.


PD Jordi Alba. Un jugador con un toque, velocidad y desborde increíbles, compite con Jose Enrique, el dueño de la banda del Liverpool, por un puesto titular en la banda izquierda de la selección. Pero en otras latitudes, el Marqués Don Vicente del bosque se empeña en ignorarlos en favor de Arbeloa, ese lamentable y sucio lateral, que juega incluso cambiado de banda; sólo porque es convocado con el Real Madrid. Pero como bién sabe Silva, las quejas “off the pitch” y las reivindicaciones sobre el césped en esta federación caen en saco roto, y sólo reciben elogios y buenas maneras con títulos nobiliarios,  pero nunca minutos.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Real Madrid Club de Futbol. DEP

Esta lucha de personalidades cual Dr. Jekyll y Mr. Hide en la que se ha batido el club de Concha Espina durante estos últimos años ha tocado a su fin hace escasamente una hora. El Director General, Jorge Valdano, último reducto de la coherencia y la educación en la llamada Casa Blanca, ha sido despedido por su presidente, mano ejecutora del veto al que le ha sometido el señor José.


Compañero de despachos y antaño de vestuario del verdaderamente último, pero anodino representante de los antiguos valores madridistas Butragueño y entrenador que le dio al club la primera liga tras los duros años de la hegemonía del Dream Team, Jorge Valdano se convirtió hace años en emblema y representante de los valores de la institución a la que, deportivamente y como entrenador del Tenerife (junto al genio de Angel Cappa) le “robó” dos ligas. Extremadamente cortés en el campo, en los vestuarios, en los despachos, cediendo el paso con su Mercedes a servidor en el papel de peatón suicida en plena Gran Vía y en la representación del club, a Valdano le ha podido la lucha interna que el entrenador luso ha mantenido contra él, en un enfrentamiento en el que el argentino ha rehuido de la polémica.

La llegada de Jose Mourinho, genio para unos pocos, irreverente para algunos, impresentable para otros muchos, y mal entrenador para Valdano (y muchos más futboleros), ha acabado con el propio director deportivo y con la fanatización completa de un club hambriento de títulos y con muchas ganas al eterno rival. Una afición entregada a la causa del demonio que evitó que los culés levantaran la orejona en el propio feudo disipó las dudas del presidente.

En el club deberán tener cuidado de a qué, o a quién, se están encomendando. Por lo pronto estamos ante un equipo plagado de mercenarios que se evidenció ante millones de espectadores al prodigarse con excesiva violencia en los choques posteriores a la mayor humillación deportiva jamás recordada (otro triunfo de “Mou”). Fanatizados por un técnico avalado por triunfos cimentados en ingentes inyecciones económicas y defendido por sus mercenarios, jugadores y ayudantes que lo ven como una especie de santo comprensivo y cariñoso con sus jugadores que regala sonrisas y caramelos a los niños del terremoto de Lorca, aunque retirase al árbitro Anders Frisk de los terrenos de juego por, según su propio criterio, regalar una eliminatoria al Barcelona (¡oh, diantre!) de Ronaldinho y Messi, atacado salvajemente por Del Horno pero teatralizando según Mournho -¿les suena?- y denunciar al colegiado sueco ante los hooligans ingleses avidos de carroña arbitral.  El mismo que dicen lo habla todo a la cara y de frente, que nunca se esconde, no quiso reunirse con Valdano y el presidente en una reunión a tres para dejar las cartas sobre la mesa. Jugadores y staff inmersos en una secta, para que nos entendamos.

La ya de por sí escasa admiración que levanta el Madrid de las confabulaciones y las conspiraciones judeomasónicas urdidas contra ellos por dios sabe quién, sufridor de abucheos, criticas, apedreos de autobuses e insultos en el noventa por ciento de los campos que visita (por envidia, según algún que otro jugador de acento incomprensible y dientes de pony, sevillano para más señas), se verá reducida a la nulidad tras el despido de la última voz coherente de Chamartín.

Mourinho ha obtenido todo el control de un club en crisis. Avalado por un año que será recordado por la "manita" en donde se autoexculpó, la vuelta a Wembley del Barcelona, el certero camino de Messi a por su tercer balón de oro y la agonía de aquella antigua y respetable institución llamada RMCF, el entrenador tiene casi todo el apoyo de un madridismo entregado a su cruzada personal. Con la marcha de Valdano como colofón final a un año esperpéntico, y siendo imposible guardar el mismo respeto que por la antigua institución, esperemos que en esta irrespetable e indecente nueva empresa que es el Real Club Florentino, sigan este personaje de José y su muñequito vasco muchos años más. 



Visto desde la prensa de Madrid, con menos mala leche pero más claro que aquí. http://www.marca.com/blogs/nomegustanloslunes/2011/05/25/la-disfuncion-de-florentino.html

martes, 24 de mayo de 2011

La batalla de San Jorge

El próximo sábado se juega la final del torneo más importante a nivel de clubes. Los dos mejores equipos europeos de la última década se juegan el título de Rey de Europa a partido único en el mítico Wembley donde el Futbol Club Barcelona se las verá con el Manchester United, reeditando la final de hace dos años, donde el Barcelona consolidó un modelo trabajado durante casi dos décadas.

Acostumbrado a destacar en las finales, Messi sabe lo que es ganar una final de Champions al MU

La cruz de San Jorge, enarbolada por la República de Génova que controlaba el comercio naval mediterráneo en el siglo XI, fue la bandera insignia de la Royal Navy –la mayor potencia marítima del mundo- tras el permiso solicitado por Inglaterra para portarla en sus buques; siglos después es el emblema nacional. En otro lugar del mediterráneo, el equipo que deslumbró al mundo hace veinte años y consololidó su estilo con un cabezazo de Messi ante los ingleses en la ciudad del Coliseo porta la misma cruz bordada en parte de su escudo, la reservada el emblema de la ciudad y no a la cruz de bandera de del país de origen del fundador, como algunos creen equívocamente.

El choque entre estas dos potencias futbolísticas mundiales, como máximos representantes y exponentes de sus respectivos países se presta tan apasionante como incierto. El Barcelona no tuvo problemas hace dos años cuando, necesitado del triunfo como justificante último a la filosofía del club, pasó por encima de unos ingleses entregados a la causa de aquel ofuscado jugador mediocre en lo colectivo elevado a los altares del fútbol por la gracia del marketing y la caverna. Ahora, despojados de cualquier influencia lusa, el antiguo Newton Heath es un equipo infinitamente más completo, y por lo tanto más peligroso.

Ya ensalzamos sus virtudes e historia en este mismo espacio, pero es necesario recordar que cuando en un equipo prima lo colectivo y los objetivos del grupo por encima de cualquier meta personal, el reto de los rivales es sumamente complicado. Sería impensable tratar el choque como un enfrentamiento de figuras, aunque los dos mejores atacantes del mundo se enfrente cara a cara. La imposición de estilos, donde frente a los violines de la dispuesta orquesta sinfónica culé Sir Alex Ferguson proyectará telarañas en la media para frenar al trío calavera y plantará volantes escopeteados para robar y cabalgar; será lo esencial de la eliminatoria.


Motivados por el escenario de la final, a un Barcelona de ciclos interminables que el mismo Ronald Koeman catapultó a los altares del balompié esta final no le cierra ningún ciclo, puesto que la autorenovación de la masía promete venideros años de gloria. Al contrario que equipos históricos dependientes de figuras extranjeras y de ideas abanderadas por entrenadores unicos como puede ser el Milan de Sacchi, este Barcelona no contempla Londres como el final del viaje, sino como una pequeña parada donde poder clavar su bandera. Una bandera que, dibujada con la misma cruz de San Jorge que llevan los ingleses, simboliza el seguir imponiendo su hegemonía mundial y el triunfo del estilo para, tocando los violines, alcanzar la gloria una vez más, y seguir recorriendo el camino.

PD El análisis e historia del Manchester United en este mismo blog http://trasterodel10.blogspot.com/2011/04/newton-heath-imposible-de-derribar_6792.html

domingo, 22 de mayo de 2011

Relaño, el Madrid y la hipocresía futbolística

El señor Alfredo Relaño, director de uno de los diarios que compiten por ser la bandera periodística del Real Madrid (As), se queja en un artículo de título igualmente estructurado del “fair play” financiero, lo cual es muy lícito. Pero veamos la situación desde otro punto de vista.

En su artículo –adjuntado al término-, el director del diario se queja del desequilibrio financiero derivado de las grandes fortunas petrolíferas que inyectan ingentes cantidades de dinero en clubes, por decirlo de algún modo, no de primera categoría. Relaño, destaca que clubes que se alejan de la grandeza histórica del Liverpool, Madrid, Ajax, Barcelona o Manchester; ya sean Manchester Cities, Chelseas o Málagas, monopolicen el mercado por el crédico ilimitado del que disponen, pudiendo derivar la situación en una incapacidad económica de los grandes clubes por competir en el mercado de fichajes.


Para el señor Relaño, que esto le preocupa sobremanera, sería inimaginable un mundo donde el Real Madrid no pudiese comprar cada verano esa tanda de estrellas mundiales que cada verano recalan en la casa blanca. La UEFA, que comparte ideas con nuestro director del periódico y “penaliza” cuanto puede estos comportamientos, ha creado una norma que a partir del 2014 sancionará a los clubes que realicen estas prácticas financieras. Los clubes no podrán gastar más de lo que generen, lo que significa que, por muchas cantidades que manejen estos nuevos ricos, nunca podrán competir con estos viejos adinerados, que tienen un tinglado económico montado girando sobre una rueda que no para de reportar beneficios.

Para entendernos. Si los nuevos ricos de oriente eran los únicos capaces de revertir la situación bipartidista gracias a los petrodólares y podíamos ver a equipos como el City hacer grandes cosas, ya se encargan los de la UEFA de evitar estas igualdades penalizando los petrodólares. Y es que se vive muy cómodo cuando, gracias al tinglado mediatíco que rodea a los grandes de España, la situación deportiva solo genera desigualdades deportivas que derivan en ligas escocesas sin interés.

Si existía un mínimo vestigio de avistar algo de igualdad, la UEFA lo impide. Lo que nos lleva al caso de la pescadilla que se muerde la cola. Esta situación bipartidista donde dos equipos someten a los demás cada año, es impensable cambiarla por un modelo en el que existan 5 ó 6 equipos capaces de hacerles frente. Ya que lo que interesa es engrosar la caja fuerte y la sala de trofeos en torneos sin interés. Si ya los derechos televisivos derivaban en una desigualdad brutal per se, la nueva norma europea elimina cualquier esperanza para los llamados "pobres". Y así, el madridismo respira tranquilo, y gente como Relaño podrá seguir disfrutando de esas goleadas a equipos sin capacidad económica y decir que el Madrid es un equipazo. Pero a nosotros no nos engañan, esta liga es una verguenza, y ningún jeque tiene tiempo para revertir esa situación. Una lástima. Lo que para unos es un triunfo para otros una decepción. Aunque hay quienes se consuelan con las goleadas de cristiano...hay gente pa tó.  

PD Desde el trastero del 10, celebramos que clubes como el Barcelona, que por otra parte también es beneficiario directo del tinglado –pero infinitamente menor que su vecino castellano- no dependan tanto como su rival de esas económias monopolizantes y, año tras año, le den un repaso a los chicos de Microsoft/ACS con un equipo repleto de canteranos. Ya que a equipos como el Málaga o el City, ni los jeques pueden salvarle de la pobreza.

Artículo de Alfredo Relaño en diario As.
Google Analytics Alternative